Mayo llega con una batería de aumentos en servicios esenciales: agua sube 3% en AMBA, las cuotas de las prepagas aumentan entre 3% y 3,9%, y el transporte público y peajes se actualizan 5,4% desde el 1° de mayo, según el informe publicado por Ámbito y la Resolución ERAS N°14/26.

¿Qué sube y cuánto pagarán las familias?

Vemos un paquete concentrado de ajustes que alcanzan a casi todos los hogares. La tarifa de agua y cloacas en el AMBA tendrá un tope de actualización de 3% mensual entre mayo y agosto, y la factura media sin impuestos en mayo será $29.967, según la Resolución ERAS N°14/26 (Boletín Oficial). Las cuotas de medicina prepaga aumentarán entre 3% y 3,9% en mayo, según comunicados de las empresas y la Superintendencia de Servicios de Salud. En transporte, el gobierno de la Ciudad anunció una suba del 5,4% que dejará el boleto mínimo en CABA en $753,74 y en la provincia de Buenos Aires en $918,35 para recorridos de hasta 3 km, según el comunicado oficial. También se aplican aumentos a subte, peajes y copagos. Estos ajustes golpean directo el presupuesto familiar porque combinan aumentos de gasto fijo con gastos variables que no siempre se pueden recortar.

¿Cómo incide esto en la inflación y el salario real?

Observamos que las subas llegan cuando la inflación aún está elevada: el INDEC registró 3,4% mensual en marzo (INDEC) y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyectó alrededor de 2,6% mensual para abril (REM, BCRA). Comparando, marzo fue 3,4% vs. una proyección de 2,6% para abril, lo que muestra una moderación pero sin resolución del problema inflacionario. Las actualizaciones tarifarias —aunque algunas están acotadas— tienen efecto directo sobre la inflación núcleo y los precios regulados, y tienden a mermar el salario real si los ingresos no acompañan. Además, la medida mantiene la Tarifa Social y un descuento del 15% para zonas bajas, beneficio que alcanza al 48% de los usuarios residenciales según la Resolución ERAS N°14/26; eso mitiga el impacto para sectores vulnerables, pero deja expuestos a amplios segmentos de clase media.

¿Qué alternativa política proponemos?

Nuestra posición es coherente con las notas previas: apoyamos topes temporales y focalizados para proteger el salario y el consumo, pero exigimos transparencia y sostenibilidad financiera. Es decir, límites como el 3% en agua (Resolución ERAS N°14/26) son preferibles a aumentos abruptos, siempre que se acompañen con: 1) ampliación y mejor focalización de la Tarifa Social; 2) controles de calidad y eficiencia en concesionarios para justificar aumentos; 3) compensaciones cruzadas y medidas fiscales temporales dirigidas a los sectores más afectados, no recortes a jubilaciones ni a salarios. También pedimos que los aumentos se anuncien con cuadros de mérito —costos, inversiones y tarifas históricas— para evitar que el ajuste sea simplemente un traslado a los hogares.

Con una inflación que sigue siendo de dos dígitos en términos interanuales y ajustes tarifarios en cadena, la política debe priorizar la preservación del poder de compra. Vemos que la combinación de topes mensuales moderados, la Tarifa Social vigente y medidas focalizadas para productores y usuarios puede suavizar el golpe sobre el consumo sin hipotecar la sustentabilidad del servicio. Pero si los salarios y las jubilaciones no acompañan, estos aumentos se traducirán en menos demanda y más pobreza: por eso insistimos en medidas temporales, focales y con ajustes transparentes que no descarguen el costo exclusivamente sobre el trabajo y las pensiones.