El Gobierno anunció que enviará a mitad de año un paquete para eliminar honorarios mínimos, obligatoriidad de matriculación y barreras de entrada impuestas por colegios profesionales con el objetivo de reducir los “costos de intermediación” en la compraventa de propiedades, según iProfesional (27/4/2026).
¿Qué propone el paquete y por qué importa?
Vemos una propuesta concreta: quitar los requisitos que, en palabras del ministro, transfieren ingresos de la sociedad hacia grupos privilegiados. El foco es tres veces claro: honorarios mínimos, obligación de matriculación y barreras de entrada para ofrecer servicios inmobiliarios. En la presentación, Sturzenegger sostuvo que el esquema actual encarece la construcción y la intermediación y que un mercado más competitivo aliviaría esos costos (iProfesional, 27/4/2026). En la misma charla el ministro dio cifras para ilustrar el impacto de la desregulación previa: la oferta de alquileres creció 300% en comparación interanual, y los precios reales cayeron cerca de 30% (iProfesional, 27/4/2026). Esos números son la carta de presentación del Gobierno para proponer avanzar sobre los colegios profesionales.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
Si las reformas se sancionan, esperamos dos efectos directos. Primero, reducción de algunos costos de transacción (menores honorarios mínimos y más competencia entre intermediarios). Segundo, mayor variedad de ofertas y formatos contractuales, que es lo que ya ocurrió tras la eliminación de la ley de alquileres: contratos más cortos y cláusulas flexibles (iProfesional, 27/4/2026). A nivel macro, el ministro vinculó el cambio a un escenario con más dólares por exportaciones: mencionó que hay más de u$s200.000 M fuera del sistema financiero local, y que si parte vuelve podría multiplicar el crédito hipotecario (iProfesional, 27/4/2026). Hoy, el stock de hipotecas ronda u$s5.000 M; la proyección oficial habla de multiplicarlo por diez en una década si mejora el fondeo (iProfesional, 27/4/2026).
Riesgos y costos reales para el ciudadano
No todo lo que baja el costo de transacción mejora el acceso. Vemos tres riesgos concretos. Uno: la calidad y la protección al consumidor pueden caer si se debilitan controles y matriculaciones sin un reemplazo efectivo por supervisión. Dos: la eliminación de honorarios mínimos puede empujar tarifas muy bajas que compitan por precio, no por calidad, y eso impacta en el servicio. Tres: la promesa de boom hipotecario depende de que vuelvan depósitos de largo plazo; hoy el dinero transaccional representa entre 12% y 15% del PBI, lejos de países con mercados de depósitos profundos (iProfesional, 27/4/2026). Además, la oferta de crédito oficial anunciada arrancaría con una referencia de UVA + 8% como punto de partida — un dato clave para quien piense en tomar una hipoteca (iProfesional, 27/4/2026).
Qué podés hacer ahora: recomendaciones prácticas
Primero: mantener el fondo de emergencia de 3–6 meses. No es momento para usar esos recursos en apuestas regulatorias. Segundo: no liquidar reservas en dólares por anuncios; conservemos parte del ahorro en moneda dura o instrumentos indexados como precaución ante volatilidad. Tercero: si pensás en comprar propiedad, planificá: comparar costos totales (impuestos, honorarios, escrituras) y contemplar escenarios con tasas UVA + 8% según lo señalado por el ministerio (iProfesional, 27/4/2026). Cuarto: si sos profesional del sector, evaluá cómo competir en calidad y servicios complementarios antes que en precio. Por último, monitoreá el texto final del paquete y la discusión en el Congreso: los detalles (qué se elimina, qué se reemplaza por supervisión) definirán el impacto real sobre costos.
En resumen, la desregulación puede bajar ciertos costos de compraventa y facilitar formatos contractuales; pero no elimina riesgos ni garantiza crédito barato automáticamente. La recomendación práctica es conservar liquidez y dólares de respaldo, planificar compras inmobiliarias y tomar decisiones según señales concretas del mercado y del texto legislativo final.