El Ministerio de Capital Humano anunció aumentos escalonados para las trabajadoras de casas particulares que impactan directamente a niñeras y cuidadores: en mayo 2026 la suba es de 1,6% sobre los salarios mínimos conformados y los montos mínimos para la categoría asistencia y cuidado de personas quedan en $3.805,10 por hora y $481.109,55 mensual con retiro, y $4.231,79 por hora y $533.256,50 mensual sin retiro, según el comunicado citado por iProfesional (03/05/2026). Este primer párrafo resume lo esencial y permite saber de inmediato cuánto cambia la planilla.
¿Qué cambió exactamente?
Vemos dos tipos de medidas principales en el comunicado oficial citado por iProfesional (03/05/2026). Primero, aumentos acumulativos mensuales: 1,8% para abril 2026, 1,6% para mayo, 1,5% para junio y 1,4% para julio; se trata de porcentajes aplicados sobre los salarios mínimos conformados (Ministerio de Capital Humano, comunicado citado por iProfesional). Segundo, la incorporación de una suma no remunerativa: 50% de esa suma pasa a salario básico en abril y el 50% restante en julio (Ministerio de Capital Humano, citado por iProfesional). Además, el adicional por zona desfavorable se actualiza al 31% sobre el salario mínimo de cada categoría desde el 1 de abril de 2026 (iProfesional, 03/05/2026). En la práctica, eso significa que las liquidaciones deben reflejar aumentos mensuales y la nueva base salarial a partir de abril.
¿Cómo impacta esto en el bolsillo de empleadores y trabajadoras?
Para una trabajadora encuadrada en asistencia y cuidado de personas, el mínimo mensual con retiro pasa a $481.109,55 en mayo y sin retiro a $533.256,50 en mayo; estos números provienen del comunicado del Ministerio de Capital Humano reproducido por iProfesional (03/05/2026). Hay además elementos legales que aumentan el costo laboral: antigüedad de 1% por año con el mismo empleador, plus por zona desfavorable del 31% en las provincias patagónicas y recargos por horas extras (50% en días hábiles y 100% sábados después de las 13, domingos y feriados), según el mismo comunicado (iProfesional, 03/05/2026). Para el empleador doméstico esto significa revisar recibos y presupuestos mensuales; para la trabajadora, implica mejor cobertura previsional y obra social si la relación está registrada. Comparación temporal: la suba de mayo (1,6% mensual) es menor que la de abril (1,8%), lo que confirma un ajuste escalonado a lo largo de abril–julio 2026 (Ministerio, citado por iProfesional).
Qué hacer: recomendaciones prácticas para ambos lados del vínculo
Si se es empleador, lo primero es no posponer la registración. No registrar la relación puede derivar en reclamos judiciales, pagos retroactivos de aportes e indemnizaciones, y falta de cobertura en accidentes laborales (iProfesional, 03/05/2026). Pagar por transferencia bancaria y entregar recibo firmado reduce riesgos y ayuda al control del presupuesto. Ajuste presupuestario: revisar cuánto representa el aumento en la estructura mensual del hogar y priorizar partidas. Desde nuestra postura editorial recomendamos mantener un fondo de emergencia de 3–6 meses y priorizar el pago de deudas caras antes de incorporar nuevos compromisos recurrentes (posiciones previas, 03/05/2026). Si se es trabajadora, verificar que la base imponible refleje la incorporación del 50% no remunerativo en abril y el 50% en julio; exigir recibo y elegir obra social entre las habilitadas.
En todos los casos, la cláusula que permite negociar salarios por encima del mínimo es una oportunidad: negociar mejora de condiciones y formalidad puede ser preferible a contrapartidas informales que dejan sin derechos. Y por último, para quienes administran el hogar, conviene planificar con la vista puesta en la inflación real y conservar parte del ahorro en instrumentos que protejan contra la pérdida de poder adquisitivo, según las recomendaciones editoriales previas sobre preservación de ahorro y priorización de deudas (posiciones editoriales, mayo 2026).