ANSES oficializó el calendario de pagos de mayo: la movilidad de mayo es de 3,38% (mensual) y el haber mínimo figura en $393.174,10, con un bono extraordinario de $70.000 para quienes perciben el mínimo, según ANSES.
¿Quién cobra y cuándo?
ANSES dividió los pagos por terminación de DNI y por tipo de prestación. Para jubilaciones y pensiones (SIPA) cuyos haberes NO superan el mínimo ($393.174,10 más bono), los DNI terminados en 2 cobran el miércoles 13 de mayo y los terminados en 3 cobran el jueves 14 de mayo (según ANSES). Para los haberes que superan el mínimo, los terminados en 2 y 3 cobrarán el martes 26 de mayo (ANSES). Las Pensiones No Contributivas para DNI 2 y 3 están pautadas para el martes 12 de mayo. Las asignaciones (AUH, AUE y asignaciones por prenatal) también comienzan el 13 y 14 de mayo para DNI 2 y 3, con ventanas amplias que llegan hasta el 10 de junio para algunas prestaciones (ANSES). Este cronograma mantiene la separación entre haberes mínimos (mediados de mes) y superiores (cierre de mes), por lo que quien espere un haber superior cobrará más tarde en mayo.
Detalles de montos y movilidad
La actualización de mayo es de 3,38% (mensual), informó ANSES, y se aplica sobre los haberes para ajustar el poder de compra según la inflación de marzo, base utilizada por el organismo. El haber mínimo informado es $393.174,10 y, además, se confirmó un bono extraordinario de $70.000 para quienes cobran ese mínimo (ANSES). El calendario distingue entre montos que no superan el mínimo y los que sí: eso implica que, dentro del mismo mes, hay diferencias temporales de acreditación —por ejemplo, pensiones no contributivas se acreditan el 12/5, mientras que jubilaciones superiores quedan para el 26/5 (ANSES). Recordemos que ANSES señala que el dinero permanece en la cuenta una vez acreditado, por lo que puede retirarse por cajero o usarse con débito después de la fecha asignada.
¿Qué impacto tiene esto en el bolsillo?
Para quien recibe una jubilación o una asignación, las dos preguntas clave son cuánto y cuándo. El aumento de 3,38% (mensual, según ANSES) intenta compensar la inflación reciente, pero la corrección mensual suele quedar detrás de la inflación real en muchos meses. El bono de $70.000 ayuda al aguinaldo de quienes están en el mínimo, pero no cambia la necesidad estructural de proteger el ahorro: mantenemos la recomendación de reservar un fondo de emergencia de 3–6 meses y priorizar el pago de deudas caras (tarjeta, préstamos personales). Además, si se puede, reservar una parte del cobro en dólares o instrumentos indexados ayuda a no perder frente a la inflación y al tipo de cambio, una postura coherente con nuestras notas recientes.
Qué conviene hacer con ese dinero: pasos prácticos
Al recibir el pago, proponemos tres pasos simples: 1) Si no necesitás el efectivo, dejá la acreditación en la cuenta y pagá con tarjeta de débito para reducir riesgos. 2) Si tenés deudas con tasas altas (tarjeta de crédito, préstamos personales), destina al menos el excedente para amortizarlas: el costo de mantener esas deudas suele ser mayor que cualquier rendimiento en plazo fijo. 3) Si estás en posición de ahorro, separar una porción hacia cobertura en dólares o instrumentos indexados (por ejemplo, caja de ahorro en moneda extranjera o activos CER/dólar-linked) ayuda a diversificar el riesgo cambiario e inflacionario. Estas recomendaciones siguen la regla práctica: fondo de emergencia primero, luego reducir deuda cara y finalmente diversificar.
Un consejo final para quienes cobran prestaciones
No hay una decisión universal: si necesitás el dinero para consumo urgente, usalo; si no, priorizá estabilidad. ANSES deja el dinero en la cuenta tras la fecha de acreditación (según comunicado del organismo), lo que permite planificar movimientos con calma. Evitá ofertas que prometan rendimientos altos y rápidos: muchas son estafas. Y si pensás en mover parte a dólar MEP o a un plazo fijo, compará costos bancarios y comisiones. En la práctica, conservar un colchón en pesos equivalente a 3 meses de gastos, liquidar deudas caras y reservar un 20–30% del excedente en cobertura contra inflación/cambio suele ser una estrategia simple y robusta para estos ingresos.