Día del Niño 2026: el gasto promedio trepará a $57.500 y los videojuegos ganan terreno
Según un relevamiento de Focus Market, los juguetes siguen siendo la principal compra de los adultos pero los chicos piden cada vez más consolas, juegos digitales y experiencias. El comercio de cercanía sigue dominando.
Con el Día del Niño a la vuelta de la esquina, las familias argentinas se preparan para un gasto promedio de $57.500 por chico, según el último relevamiento de Focus Market. La cifra representa un aumento nominal importante respecto al año anterior, aunque la inflación sigue licuando el poder de compra real de los hogares.
Los juguetes tradicionales vuelven a liderar las intenciones de compra de los adultos. Sin embargo, las preferencias de los chicos se inclinan cada vez más hacia los videojuegos, consolas y experiencias digitales o presenciales. Esta brecha entre lo que los grandes creen que les gusta y lo que realmente piden los niños refleja un cambio generacional profundo en los patrones de consumo infantil.
El dato no es menor en un contexto donde el salario real todavía no termina de recuperarse y muchas familias ajustan el presupuesto mensual con lupa. Un regalo de más de $50.000 implica una decisión que compite directamente con otros gastos esenciales como la canasta escolar, las cuotas o la comida.
Comercio de cercanía vs plataformas online
Contra lo que podría esperarse en un país cada vez más digitalizado, los comercios a cielo abierto concentrarán el 31% de las compras, superando claramente al comercio electrónico. Esta preferencia por las tiendas físicas tiene que ver con la posibilidad de ver el producto, negociar precios y llevarlo inmediatamente, algo que sigue siendo valorado en tiempos de incertidumbre económica.
Los shoppings y las grandes cadenas también tendrán su parte, pero el peso del pequeño comercio habla de una economía donde la cercanía y la confianza todavía mandan a la hora de comprar regalos para los más chicos.
¿Qué piden realmente los niños?
Mientras los adultos siguen apostando por muñecos, pelotas y juegos de mesa, los chicos de entre 8 y 13 años piden cada vez más consolas, juegos para celular o tablet y experiencias como salidas a parques de diversiones o entradas a shows infantiles. Los videojuegos se imponen como la categoría que más crece en las listas de deseos.
Este cambio tiene varias lecturas. Por un lado, refleja la fuerte penetración de la tecnología en la infancia. Por otro, muestra cómo el consumo infantil se vuelve cada vez más individual y menos compartido: un juego digital se usa solo, mientras que un juguete tradicional suele promover el juego colectivo.
El impacto en el bolsillo familiar
Para muchas familias, el Día del Niño se convirtió en una fecha que genera tanta expectativa como presión económica. Con una inflación que acumuló fuertes aumentos en juguetes y electrónicos durante el primer semestre de 2026, el gasto promedio de $57.500 representa un esfuerzo importante.
Especialistas en consumo advierten que, en contextos de ingresos estancados, este tipo de fechas terminan financiándose con tarjeta de crédito o postergando otros gastos. El riesgo es que el festejo de un día termine complicando las finanzas del mes entero.
Desde el punto de vista productivo, la industria del juguete local viene sufriendo hace años por la competencia de productos importados y el avance de lo digital. Muchas fábricas que antes producían peluches o juegos de mesa redujeron su capacidad o cerraron, con la consecuente pérdida de empleo formal.
Consejos para gastar con cabeza
Ante un escenario donde el precio promedio supera los $50.000, conviene planificar la compra con anticipación. Comparar precios en varios comercios de barrio suele dar mejores resultados que comprar en el primer lugar que se encuentra. Además, priorizar calidad sobre cantidad evita que el regalo termine roto a las dos semanas.
Otra opción que crece es la de regalar experiencias compartidas en lugar de objetos. Un paseo, un taller o una salida cultural muchas veces genera más recuerdos que un juguete que rápidamente pierde atractivo.
El Día del Niño 2026 vuelve a poner sobre la mesa una discusión más profunda: cómo consumimos y qué les estamos transmitiendo a los chicos sobre el valor de las cosas en un país donde el poder adquisitivo viene erosionado hace años. Mientras tanto, las familias argentinas harán malabares para que, al menos por un día, los más chicos se sientan protagonistas.