Inflación y precios

Tarifas subieron 2,8% en agosto y Milei incumplió su promesa de inflación cero

Los aumentos en servicios públicos explican parte del dato inflacionario del mes. Educación y Salud también empujaron el IPC. El mercado ahora proyecta 30% para todo el año, tres veces más de lo que había estimado el Gobierno.

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Tarifas subieron 2,8% en agosto y Milei incumplió su promesa de inflación cero
(CC0)

Los aumentos autorizados por el Gobierno en las tarifas de servicios públicos explicaron gran parte del dato de inflación de agosto. Según los números oficiales, los servicios regulados subieron en promedio 2,8% el mes pasado, un ajuste que el Ejecutivo había impulsado y que se reflejó directamente en las boletas de los hogares.

En diciembre del año pasado, Javier Milei había prometido que en agosto la inflación minorista arrancaría con “cero”. La realidad mostró otra cosa: el IPC volvió a dar un número positivo y los rubros más regulados fueron de los que más empujaron.

Educación y Salud, los otros grandes impulsores

Detrás de las tarifas, los mayores aumentos se registraron en Educación y en Salud. Ambos rubros tienen un peso importante en la canasta familiar y sus ajustes (ya sea por cuotas de colegios privados o por prepagas) terminaron impactando fuerte en el bolsillo de las familias de clase media.

Esto no es un detalle menor. Cuando el Gobierno decide liberar o ajustar precios regulados, el efecto se siente de inmediato en el índice de precios al consumidor. Y aunque desde el oficialismo se argumenta que estos aumentos corrigen distorsiones heredadas, lo concreto es que rompen la promesa que se había hecho públicamente.

¿Qué significa esto para tu plata?

Si estás haciendo el presupuesto mensual, tenés que contar con que los servicios (luz, gas, agua, transporte) van a seguir pesando más que hace un año. Eso reduce el margen para ahorrar o para enfrentar otros gastos. El colchón de emergencia que veníamos recomendando se vuelve aún más necesario, porque cualquier imprevisto ahora duele más.

Además, si tenés deudas en cuotas o créditos, la inflación más alta de lo esperado termina licuando el valor real de las cuotas, pero al mismo tiempo erosiona tu poder de compra. La matemática no perdona: si los precios suben más de lo proyectado, tu salario o tus ingresos fijos compran menos.

La proyección del mercado y el Presupuesto

Los analistas privados ahora estiman que la inflación anual terminaría cerca del 30%. Esa cifra triplica lo que el Gobierno había plasmado en el Presupuesto 2026. Es una diferencia grande que afecta todo: desde la actualización de jubilaciones y salarios hasta la capacidad real de las familias para llegar a fin de mes.

Qué podés hacer vos ahora

  1. Revisá tu presupuesto y ajustá las categorías “servicios” y “educación” con los nuevos valores reales.
  2. Buscá alternativas de ahorro que ganen contra la inflación. Un plazo fijo UVA o un FCI money market siguen siendo opciones más defensivas que dejar la plata en la cuenta.
  3. Si tenés margen, adelantá gastos posibles en rubros que se sabe que van a seguir aumentando (prepagas, colegios, seguros).
  4. Evitá tomar deuda cara. Con inflación más alta, el costo real de las tarjetas y préstamos personales se siente menos, pero el riesgo de descontrol es mayor.

La promesa de inflación cero en agosto quedó en el camino de los ajustes tarifarios necesarios. Para el lector común, lo que importa es que los números no cierran como se esperaba y que hay que seguir administrando la plata con mayor cautela. No te va a hacer rico, pero te va a ayudar a no ser boludo con los aumentos que ya están encima.

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