Inversiones

LECAP: qué son, cómo funcionan y si te conviene tenerlas en tu cartera

Las LECAP son letras del Tesoro que pagan intereses y ajustan por inflación. Te explicamos paso a paso cómo comprarlas desde tu home banking, qué riesgos tienen y para qué tipo de ahorrista pueden tener sentido en 2026.

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Documento abstracto de deuda y curva de tasas de interés

Si estás buscando opciones para que tus pesos no se derritan con la inflación, en algún momento te cruzaste con las LECAP. No son tan famosas como los plazos fijos o los cedears, pero para ciertos perfiles de ahorrista pueden ser una herramienta interesante.

¿Qué son exactamente las LECAP?

Las Letras de Capitalización (LECAP) son títulos de deuda que emite el Tesoro Nacional. A diferencia de un plazo fijo tradicional, estas letras combinan dos cosas: pagan un interés fijo y, en muchas series, también ajustan el capital por inflación (CER). Eso las hace atractivas en un país donde los precios suben rápido.

En la práctica, cuando comprás una LECAP estás prestándole plata al Estado por un plazo determinado (generalmente entre 3 y 18 meses). Al vencimiento, el Estado te devuelve el capital ajustado más los intereses pactados. Suena simple, pero la clave está en entender cómo se calcula ese ajuste.

Diferencia clave con otros instrumentos

A diferencia de un FCI money market, las LECAP no son líquidas al 100%. No podés retirar la plata cuando se te canta. Tampoco son como los bonos soberanos, que cotizan todo el día en el mercado secundario y pueden tener más volatilidad. Las LECAP suelen ser más predecibles si las mantenés hasta el vencimiento.

Comparadas con los plazos fijos UVA, tienen la ventaja de que el ajuste por CER suele ser más transparente y, en algunos casos, rinden un poco más en términos reales. Pero ojo: no tienen la garantía de un banco, sino la del propio Estado. En la Argentina de los últimos 20 años eso ha sido más confiable de lo que muchos piensan, pero nunca es cero riesgo.

Cómo comprar LECAP paso a paso desde tu cuenta

Lo bueno es que hoy podés hacerlo sin ser un inversor sofisticado. La mayoría de los bancos y plataformas de inversión lo permiten desde el home banking o la app.

  1. Abrí una cuenta comitente. Si no tenés una, la mayoría de los bancos te la habilitan gratis en menos de 48 horas. Solo necesitás CUIT/CUIL y datos básicos.

  2. Transferí los pesos. Mandá el monto que querés invertir desde tu caja de ahorro o cuenta corriente a la cuenta comitente. No hay monto mínimo, aunque por costos operativos conviene arrancar con al menos $200.000 o $300.000.

  3. Entrá al mercado primario o secundario. En el primario (cuando se lanza una nueva licitación) suelen ofrecer mejor tasa. El BCRA y el Ministerio de Economía anuncian las licitaciones con anticipación. En el secundario podés comprar las que ya están en circulación.

  4. Elegí la serie. Vas a ver varias: LECAP con vencimiento en marzo 2027, junio 2027, etc. Fijate el TNA, el ajuste CER y el precio de suscripción. La calculadora de tu broker te muestra cuánto vas a recibir al final.

  5. Confirmá la operación. Una vez que operaste, te llega el comprobante. La LECAP queda depositada en tu cuenta comitente como un título y podés seguirla desde la app.

¿Para quiénes tiene sentido tenerlas?

Si tenés un horizonte de entre 6 y 18 meses y querés protegerte contra la inflación sin tener que renovar plazos fijos cada 30 días, las LECAP pueden encajar. Son ideales para alguien que ya armó su colchón de emergencia en un FCI y ahora busca un escalón más de rentabilidad con un poco más de compromiso de plazo.

No son para quien necesita la plata en menos de 3 meses ni para quien se pone nervioso viendo la cotización diaria. Si tu perfil es conservador pero querés ganarle un poco a la inflación, esta puede ser una buena estación intermedia.

Los riesgos que nadie te cuenta en los videos de YouTube

Primero, el riesgo de reinversión. Cuando vence la letra, el contexto económico puede ser muy distinto y la nueva tasa puede ser peor.

Segundo, aunque el Estado casi siempre paga, en escenarios de estrés fiscal extremo siempre existe el riesgo de reperfilamiento (aunque históricamente las LECAP han sido de las menos afectadas).

Tercero, la liquidez. Si necesitás vender antes del vencimiento en el mercado secundario, podés recibir menos de lo que invertiste si las tasas subieron.

Y cuarto, el costo de oportunidad. Si el dólar blue se dispara o surge una oportunidad en cedears, tener la plata trabada en LECAP puede hacer que te pierdas ese movimiento.

Estrategia práctica para 2026

Mi recomendación es simple: usalas como parte de una cartera diversificada. No pongas más del 30-40% de tus ahorros en un solo instrumento del Estado. Combinalas con algo de dólares, algún FCI que te dé liquidez y quizás un poco de cedears para tener exposición internacional.

Antes de comprar, siempre mirá la curva de tasas. Si las LECAP largas están ofreciendo un real positivo interesante (por encima de la inflación esperada), puede valer la pena trabar el dinero. Si están pagando poco, mejor quedarte en money market y esperar.

El paso siguiente que podés dar hoy

Abrí la app de tu banco o de tu inversora preferida y buscá la sección "Suscripción de títulos" o "Renta fija". Fijate qué LECAP están disponibles esta semana. Anotá las tasas, comparalas con un plazo fijo UVA y con la inflación que espera el REM del BCRA. Hacer ese ejercicio ya te va a dar mucha más claridad que leer diez notas.

Recordá: ninguna inversión es mágica. Las LECAP no te van a hacer rico, pero pueden ser una forma ordenada de preservar poder adquisitivo si las usás con cabeza y dentro de un plan más grande. Como siempre, la mejor inversión es la que podés entender y sostener en el tiempo sin perder el sueño.

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