Flávio Bolsonaro reapareció y justificó su fuga: "Perdí frente al sistema"
El excandidato brasileño reapareció desde el exterior para afirmar que su salida del país no fue una señal de debilidad sino un análisis del escenario judicial. Apuntó contra Alexandre de Moraes y pidió a sus seguidores continuar la resistencia.
Flávio Bolsonaro volvió a manifestarse públicamente tras su salida de Brasil y justificó su decisión de abandonar el país dos días después de perder las elecciones, con un mandato vigente como senador.
En una transmisión en sus redes sociales, el excandidato afirmó: "Perdí frente al sistema, perdí frente al Poder Judicial. Todo el mundo lo sabe. Por eso dije que no me sometería a eso". Luego aclaró que su huida "no es una señal de debilidad" y que "puedo ser cualquier cosa, menos tonto. Supe analizar el escenario, entendí hasta dónde llegarían".
Bolsonaro apuntó directamente contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, quien le había solicitado la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación por lavado de dinero. Según sus palabras, el magistrado actuó "más rápido de lo que imaginaba" y "forzó la situación para intentar atarme de verdad, para intimidarme con una decisión que no tenía ni pies ni cabeza, y todo ello sin consultar a la Procuraduría General de la República".
El político insistió en que se trata de una acusación falsa sobre su relación con cuentas bancarias de un amigo, y mencionó un documento del Banco Santander enviado el mismo domingo de las elecciones que, según él, lo eximiría de toda responsabilidad.
Flávio se reunió con su hermano Eduardo en Miami y cerró su mensaje pidiendo a sus seguidores que "se queden firmes. No acabó el juego, vamos a continuar luchando". Prometió volver a estar activo para "ejercer ese liderazgo que ustedes me dieron" y mantener la resistencia en el Congreso Nacional.
Este episodio se enmarca en las crecientes tensiones diplomáticas entre Brasil y Argentina. La Justicia brasileña investiga a Flávio por lavado de dinero y le había impedido la salida del país, pero trascendió que habría abandonado Brasil en un avión privado con paso por Puerto Iguazú. El Gobierno argentino, a través de la encargada de negocios en Brasilia, María Emilia Cortés, recibió un pedido de explicaciones por parte de autoridades brasileñas, aunque el canciller Pablo Quirno desmintió que se haya producido tal requerimiento formal.
Las relaciones bilaterales ya venían deterioradas por declaraciones cruzadas y la expulsión del embajador argentino en Brasil en agosto de 2026. El hermetismo oficial argentino sobre el caso contrasta con la repercusión en medios nacionales e internacionales.