El REM del BCRA ubica al dólar promedio de junio en $1.422 y proyecta $1.658 para diciembre, lo que supone una suba interanual del 14,5% frente a una inflación anual prevista de 30,5% para 2026 (según el REM del BCRA).

¿Qué muestra el REM y cómo cambió respecto del relevamiento anterior?

El relevamiento de expectativas de mercado (REM) del BCRA muestra una corrección a la baja en las proyecciones cambiarias: la mediana para junio quedó en $1.422, $15 por debajo del relevamiento previo, y la estimación para diciembre se ajustó a $1.658, $17,9 menos que en el mes anterior (según el REM del BCRA). Para el horizonte de 12 meses la mediana quedó en $1.760, con una baja de $29 respecto del relevamiento anterior. Entre el denominado Top 10 de analistas, la proyección de cierre es aún menor: $1.596 para diciembre, recortada en $14,4. El REM también detalla la trayectoria mensual implícita: por ejemplo, la suba mensual proyectada para diciembre es 3,8% (base mensual, REM del BCRA). Estos recortes muestran que el mercado apuesta por un sendero cambiario moderado aunque con aceleración en la segunda mitad del año.

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

La combinación que muestra el REM —un dólar que crecería 14,5% interanual frente a una inflación anual de 30,5%— implica una apreciación cambiaria real esperada (inflación menos variación del tipo de cambio) de alrededor de 16 puntos porcentuales, según el REM del BCRA. Esa apreciación real actúa como ancla nominal para la desinflación, pero también penaliza a los exportadores y a actividades expuestas a la competencia internacional. En el corto plazo, el mercado proyecta inflación mensual estable: 2,1% para junio y 2,0% para julio (base mensual, REM del BCRA), mientras que el dólar seguiría moviéndose en línea o por debajo de esos números hasta agosto. Un tipo de cambio que corre por detrás de la inflación reduce presión sobre reservas en el corto plazo, pero puede incentivar brechas y operaciones en mercados paralelos si la política cambiaria no es creíble y transparente.

Detrás de escena: por qué el mercado ajusta hacia abajo sus proyecciones

El REM muestra que, mientras las previsiones de inflación permanecen estables en el corto plazo, las proyecciones cambiarias se corrigieron a la baja en casi todo el horizonte (según el REM del BCRA). Para los próximos 12 meses, la expectativa de inflación bajó de 24,1% a 23,3% (REM del BCRA), pero la estimación para 2026 se mantuvo en 30,5%; frente a eso, el dólar proyectado se redujo. Ese comportamiento sugiere que los agentes descuentan una mayor probabilidad de mantenimiento de la pauta cambiaria oficial combinada con una política monetaria y fiscal relativamente contenida, o al menos con menor riesgo de devaluaciones grandes en el corto plazo. También refleja que el mercado le asigna más peso a la función del tipo de cambio como ancla nominal en el proceso de desinflación. Sin embargo, los recortes sucesivos en las proyecciones del dólar obligan a preguntarse por la sostenibilidad de esa estrategia si no van acompañados de anclas fiscales claras.

Qué debería hacer el Gobierno y qué implica para la política cambiaria

Vemos que el mercado está dispuesto a aceptar un dólar que avance menos que la inflación si percibe consistencia macro. Pero esa percepción se construye con tres condiciones: anclas fiscales creíbles, independencia real del BCRA y transparencia en las operaciones de reserva y crédito. Apoyamos la acumulación de reservas y la normalización del crédito solo si son transparentes y no constituyen financiamiento encubierto del Tesoro, y si vienen acompañadas de metas fiscales verificables (posición editorial). Mantener un tipo de cambio que se aprecie en términos reales por largos periodos puede erosionar la competitividad y aumentar las tentaciones de control o variantes de cepo. La política recomendada es un sendero cambiario más claro, comunicable y coordinado con consolidación fiscal; sin esas condiciones, el mercado corregirá sus expectativas y la brecha cambiaria terminará siendo la variable que mida la veracidad del plan.

Fuentes principales: REM del BCRA (informe de expectativas de mercado, junio 2026).