El crédito en pesos destinado a familias volvió a retroceder en mayo y acumula meses de deterioro real: según First Capital, los préstamos personales cerraron en $21,0 billones, subieron 1,0% nominal mensual pero cayeron 1,4% en términos reales (base mensual) y apenas avanzaron 0,2% interanual (base interanual). Este dato sintetiza la noticia: la financiación de consumo no arranca pese a colocaciones nominales positivas; la evaluación de confianza y la capacidad de pago de los hogares sigue siendo débil.

¿Qué pasó en mayo y qué dicen las consultoras?

La lectura cuantitativa es consistente entre fuentes. First Capital reporta que las tarjetas de crédito alcanzaron $24,6 billones (+0,7% nominal mensual; -1,7% real mensual; -4,6% real interanual), y que los hipotecarios llegaron a $7,6 billones (+2,3% nominal; -0,1% real mensual). LCG estima que el crédito al consumo en pesos cayó 1,2% real mensual en mayo y acumula siete meses de bajas reales, mientras que Equilibra mide una contracción más moderada de -0,1% real mensual sin estacionalidad. Además, según datos de la central de deudores del BCRA citados por consultoras, la mora en préstamos privados pasó de 7,0% en marzo a 7,2% en abril, con la mora de hogares subiendo de 11,5% a casi 12% (base mensual). Estos números muestran que el freno es tanto de demanda como de oferta: familias que no pueden o no quieren endeudarse y entidades que restringen límites por riesgo.

¿Por qué los bancos no prestan más y por qué las familias no toman crédito?

La explicación que predominó en mayo no fue una suba de tasas activas: las tasas se mantuvieron relativamente estables, según Equilibra y First Capital. En cambio, pesaron condiciones de otorgamiento más estrictas por el deterioro de la cartera y la pérdida de incentivos para endeudarse en cuotas. Muchos tarjetahabientes que antes usaban cuotas para ganarle a la inflación encuentran menos opciones de cuotas sin interés y una expectativa de inflación futura que desalienta nuevas operaciones. Al mismo tiempo, el encarecimiento previo de índices de precios encarece cuotas indexadas, lo que se observa en la casi nula mejora real de los hipotecarios y prendarios pese a avances nominales (prendarios $6,2 billones, +1,7% nominal; -0,7% real, según First Capital). En suma: mayor riesgo crediticio más límites operativos reduce oferta; menor confianza y menor atractivo de las cuotas reduce demanda.

¿Qué implica esto para la demanda agregada y el empleo?

Un crédito de consumo que no crece condiciona la recuperación del mercado interno. Si los hogares no recuperan flujo de compra, la reactivación de las pymes orientadas al mercado interno queda limitada, con efecto sobre el empleo. Es relevante que el único tramo que mostró tracción fue el crédito comercial: First Capital registra $32,8 billones en préstamos comerciales, +3,5% nominal mensual y +1,1% real mensual, y el crédito en dólares avanzó 2,4% mensual hasta u$s23.279 millones (interanual +48%), concentrado 74,3% en empresas. Esto confirma una recuperación heterogénea: el financiamiento favorece a empresas y operaciones en moneda extranjera, mientras que las familias siguen rezagadas. Para nosotros, esto no es neutro: menos crédito a hogares erosiona la demanda y hace más lenta la recuperación del empleo.

Qué proponemos y qué deberían hacer reguladores y bancos

Rechazamos financiar cualquier estabilización vía recortes a jubilaciones o salarios. En su lugar proponemos medidas que protejan consumo y empleo: uso focalizado del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para líneas de crédito productivas y para sostener cuotas de consumo crítico, reempadronamiento de programas sociales para mejorar focalización y liberar recursos, y mayor supervisión sobre criterios de otorgamiento para evitar exclusión masiva por límites automáticos. También urgimos incentivos temporales a cuotas sin interés para compras de primera necesidad y programas de reestructuración de deudas con criterios pro empleo. Si el crédito a familias no vuelve, la recuperación será asimétrica y costosa para la mayor parte de la población.