Las importaciones vía courier alcanzaron u$s103 millones en marzo, el mayor registro histórico para un mes de marzo y el segundo valor mensual más alto de la serie, con un aumento de 123,1% interanual, según datos de Analytica reportados por Ámbito.
¿Qué pasó y por qué sube el courier?
El crecimiento del canal courier responde a varios elementos que se conjugan. En primer lugar, Analytica señala que un dólar más contenido y una brecha cambiaria menor están haciendo que productos importados resulten relativamente más accesibles, y que el salario privado medido en dólares creció cerca de 11% en los últimos cuatro meses, lo que elevó poder de compra en moneda dura (según Analytica, vía Ámbito). Además, el acumulado enero-marzo por courier llegó a u$s284 millones, un aumento de 118,4% frente al mismo periodo de 2025 (según Analytica, vía Ámbito). Los rubros que lideran la demanda son tecnología, indumentaria y pequeños electrodomésticos, segmentos donde la compra online internacional compite directamente con la oferta local.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
El auge del courier no ocurre en el vacío: Abeceb reporta que las importaciones totales alcanzaron u$s6.122 millones en marzo, una expansión interanual de 1,7% (según Abeceb, vía Ámbito). Ese número combina una caída en cantidades del 3,7% interanual y un aumento de precios internacionales del 5,8% (según Abeceb, vía Ámbito). Dentro del universo importador, los bienes de consumo crecieron 4% en cantidades y 6,6% en valores durante marzo, lo que coincide con la performance del courier (según Abeceb, vía Ámbito). Para retailers locales y fabricantes de bienes finales esto puede significar una presión competitiva en precios y en volúmenes, especialmente en segmentos donde la compra online extranjera ofrece mayor variedad o precios relativos atractivos.
Riesgos y consideraciones
El fenómeno courier tiene rasgos positivos para consumidores puntuales, pero trae riesgos macro y micro. A nivel macro, una mayor demanda de importados sin ajuste en el tipo de cambio puede presionar la balanza comercial en el mediano plazo; por ahora la suba por courier es una porción pequeña frente a los u$s6.122 millones de importaciones totales en marzo, pero crece rápido (según Abeceb y Analytica, vía Ámbito). A nivel micro, los comercios locales enfrentan una competencia fuerte en categorías específicas, y la mayor facilidad para comprar afuera puede erosionar ventas estacionales. También existe riesgo de reversión: si el tipo de cambio vuelve a moverse al alza o se modifican reglas de importación, la demanda vía courier puede caer rápidamente. Finalmente, comprar afuera implica costos logísticos, tiempos de espera y posibles problemas aduaneros que conviene considerar antes de optar por esa alternativa.
¿Qué podés hacer con tus ahorros y consumo?
La recomendación práctica no cambia por este boom: mantener un fondo de emergencia de 3–6 meses y conservar parte del ahorro en dólares o en instrumentos indexados. Si planeás compras al exterior, conviene priorizarlas y evitar gastos impulsivos que sacrifiquen el ahorro o aumenten deuda cara. Para quienes buscan exposición al dólar sin tener billetes ociosos, cedears o activos indexados siguen siendo opciones; para estacionar pesos, UVA o alternativas que ajusten por inflación son preferibles al plazo fijo tradicional. Priorizar el pago de deudas con tasa alta y revisar el costo total de financiar compras en cuotas sigue siendo clave. En resumen: aprovechar ofertas puntuales no está mal, pero no a costa de dejar desprotegido el ahorro frente a la inflación y la volatilidad cambiaria.