Un plazo fijo tradicional a 30 días paga hoy, según el informe citado, entre $12.328,77 y $15.616,44 por cada $1.000.000 depositado dependiendo del banco y del canal de contratación (iProfesional, 28/5/2026). Esa certeza nominal es la ventaja clave del instrumento, pero no es suficiente: hay que ponerlo frente al resto de variables que definen si realmente mejora tu poder de compra.
¿Cuánto paga hoy un plazo fijo de 30 días?
Los números publicados por iProfesional el 28/5/2026 muestran la heterogeneidad que enfrentan los ahorristas. Como referencia práctica: Santander ofrece una TNA del 15% y, para $1.000.000 a 30 días, calcula $12.328,77 de intereses; Banco Nación publica 15,5% en sucursal ($12.739,73) y 19% por canales electrónicos ($15.616,44) (iProfesional, 28/5/2026). En términos absolutos, la diferencia entre contratar en sucursal u online con Nación es de $2.876,71 por millón en 30 días. El BCRA además publica diariamente las tasas de las entidades, lo que permite comparar ofertas antes de decidir el canal (BCRA).
¿Qué hay que comparar antes de renovar?
La clave no es cuánto te paga ahora sino si ese rendimiento protege tu poder de compra. Las tasas que aparecen en los bancos están en TNA (tasa nominal anual); la TEA puede ser distinta si capitalizás intereses y renovás mensualmente. Para un ahorrista que renueva cada 30 días conviene calcular la TEA y compararla con la inflación del período. Si la inflación anual es más alta que la TNA, el rendimiento es real negativo. Además, la liquidez importa: un plazo fijo tradicional no permite retirar sin perder intereses. El BCRA facilita el seguimiento de tasas y el INDEC publica la inflación, dos fuentes útiles para esa comparación (BCRA; INDEC). Comparar la oferta online versus sucursal también es rentable: en el ejemplo de Nación la TNA online (19% TNA) paga unos $15.616,44 versus $12.739,73 en sucursal, una diferencia notable por el mismo capital y plazo (iProfesional, 28/5/2026).
¿Conviene pasarse a dólares, a UVA o quedarse en plazo fijo?
No hay una respuesta única; depende del horizonte y de la necesidad de liquidez. Para horizontes muy cortos (30–90 días) y si buscás previsibilidad, un plazo fijo digital con la mayor TNA disponible tiene sentido. Para plazos más largos, los plazos fijo UVA indexados por inflación suelen cubrir mejor el desgaste de precios pero requieren plazos mínimos más largos y están atados a la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo. Guardar parte del ahorro en dólares sigue siendo un refugio para muchos: diversificar entre pesos (plazo fijo o UVA) y activos dolarizados reduce riesgo cambiario. Recordemos que la comparación real debe hacerse entre la TEA que obtendría un depósito y la inflación acumulada (INDEC) en el mismo período; si la TEA queda por debajo, se pierde poder de compra (INDEC; iProfesional, 28/5/2026).
Qué recomendamos hacer esta semana
- Fondo de emergencia: mantener 3–6 meses de gastos en un lugar líquido. No conviene convertir ese ahorro de golpe a instrumentos de baja liquidez. 2) Priorizar deudas: pagar tarjetas y préstamos con tasas altas antes de apostar a un plazo fijo que quizá no cubra la inflación. 3) Si se va a plazo fijo, usar el canal digital cuando la diferencia sea significativa (ejemplo: 19% vs 15,5% en Nación, iProfesional, 28/5/2026). 4) Si el horizonte supera los 6–12 meses, evaluar UVA o instrumentos dolarizados/cedears para diversificar la exposición al peso. 5) No cambiar la estrategia de ahorro por ruido político o presiones externas; decidir con datos (tasas publicadas por los bancos y series de inflación del INDEC) y ajustar según necesidades personales.
En resumen, un plazo fijo puede ser una buena herramienta de estacionamiento si se conoce la TNA y la TEA, si se compara con la inflación y si forma parte de una estrategia diversificada que incluya cobertura de emergencia y, para quien pueda, una porción en dólares o activos dolarizados.