Uno de cada tres hogares relevados dijo que no llegó a fin de mes, mientras que el Índice del Argentino de a pie alcanzó 61,8 puntos en el bimestre febrero-marzo de 2026, una lectura que Focus Market define como “tensión contenida” (Focus Market, mayo 2026). Este dato resume la doble realidad: hay sectores con aguante y otros al borde de perder el mínimo margen de ajuste.

¿Qué resignan los hogares para llegar a fin de mes?

Vemos que los primeros recortes se dieron en consumo discrecional: salidas, ropa y viajes. Pero para un 14% de los encuestados la reducción tocó alimentos, lo que cambia la dimensión del ajuste (Focus Market, mayo 2026). Además, uno de cada tres hogares reportó no llegar a fin de mes, mientras otro tercio declaró haber podido ahorrar algo (Focus Market). Estas cifras muestran polarización: familias con empleo formal y doble ingreso aún resisten; hogares con ingresos frágiles o informales ya agotaron el margen. El efecto agregado es una demanda interna que se sostiene con dificultad: menos gasto en bienes durables y ocio, y mayor búsqueda de promociones, segundas marcas y cuotas (Focus Market).

¿Cuánto pierden los salarios frente al costo de vida?

El informe cruza el RIPTE con la Canasta Básica Total para mostrar que la recomposición salarial formal es insuficiente. Según Focus Market, el RIPTE de enero de 2026 fue $1.646.344 y la Canasta Básica Total para una familia tipo de cuatro integrantes $1.397.672 (INDEC), una diferencia de $248.673 — apenas 17,8% por encima del umbral de pobreza (Focus Market; INDEC). Entre diciembre de 2025 y enero de 2026 el salario formal creció 0,78% mientras que la inflación fue 2,37% (periodo mensual citado por Focus Market), lo que implica pérdida de poder adquisitivo en ese mes. Si el indicador más protegido pierde contra la canasta, los trabajadores informales y cuentapropistas sufren con mayor severidad. Esa erosión se traduce en decisiones cotidianas: postergar medicinas, atrasar cuotas o reducir calidad alimentaria.

¿Dónde hay más riesgo y quiénes pagan el costo?

El promedio nacional oculta grandes asimetrías territoriales. Focus Market compara la mediana del ingreso per cápita por provincia con la canasta individual del INDEC y muestra brechas profundas: Ciudad de Buenos Aires y Neuquén están por encima de la canasta, mientras que Chaco, Formosa, La Rioja y Santiago del Estero presentan medianas que no alcanzan el 65% del costo individual (Focus Market; INDEC). Esto indica que la “tensión contenida” en el promedio puede ser una crisis abierta en provincias con menor estructura productiva. Además, la sobrecarga de cuidados y empleo precarizado afecta de modo diferencial a las mujeres: en contextos de ajuste son ellas quienes suelen absorber recortes en horas remuneradas y en consumo familiar. La vulnerabilidad aumenta donde la informalidad y la pobreza estructural convergen.

¿Qué políticas urgen para sostener empleo y consumo?

No alcanza con celebrar una desaceleración de la inflación si los salarios siguen perdiendo terreno. Rechazamos financiar la estabilización mediante recortes a jubilaciones o salarios; ese ajuste licua demanda agregada y agrava la tensión doméstica. Proponemos medidas focalizadas: reempadronamiento de beneficiarios SUBE para evitar subsidios universales ineficientes, y uso dirigido del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para líneas de crédito a pequeñas empresas y políticas de empleo que preserven trabajadores (posición editorial previa, mayo 2026). También es clave sostener programas alimentarios y fortalecer la red de protección en las provincias más afectadas. Sin política industrial y sin protección del ingreso, la disputa por la competitividad terminará trasladándose a los salarios y al consumo, con costos sociales altos y crecimiento débil.