Cambiar dólares en el aeropuerto suele salir más caro: relevamientos internacionales detectan hasta 10% de diferencia respecto del tipo comercial (Which?, 2018). Esta es la conclusión práctica que necesitamos antes de subir al avión y forma el eje de la recomendación que trae la nota original de Ámbito del 26/2/2026.

¿Por qué no conviene cambiar en la terminal?

Las casas de cambio en aeropuertos operan en un contexto con poca competencia inmediata, alquileres y seguridad más caros, y clientes apurados que priorizan velocidad sobre precio. La nota de Ámbito (26/2/2026) lo resume: esos locales trasladan costos operativos a la cotización y, en algunos casos, aplican comisiones ocultas. Estudios comparativos fuera de Argentina, como el de Which? de 2018, registraron que en ciertos aeropuertos la conversión puede resultar hasta 10% más cara respecto a casas céntricas o al tipo comercial. Esa cifra no es una regla fija pero funciona como alertador: para montos grandes esa diferencia implica pérdidas reales. Vemos que la letra chica importa: un tipo de cambio aparentemente atractivo puede venir acompañado de comisiones fijas o márgenes que aumentan el costo final.

¿Qué opciones conviene evaluar antes de viajar?

Recomendamos comparar al menos tres alternativas: cambiar en casas céntricas, retirar efectivo en cajeros locales, y usar tarjeta o billeteras virtuales cuando estén disponibles. En mercados con alta digitalización la aceptación de tarjetas en comercios supera el 90% (OCDE, 2020), por lo que en muchas ciudades pagar con tarjeta es cómodo y evita cargar billete. Retirar en cajero puede convenir si el banco emisor y la red internacional cobran comisiones razonables; conviene chequear antes las comisiones del emisor y del operador local. Antes de viajar conviene también chequear regulaciones e impuestos que afecten pagos en el exterior y percepciones locales consultando AFIP o su banco, porque cargos adicionales pueden alterar la cuenta final.

Si llegás sin efectivo, cómo minimizar la pérdida

Si la opción es cambiar en el aeropuerto, cambiá solo lo justo para traslado y primeros gastos. Como regla práctica, llevá dinero para 24 a 48 horas en efectivo y resolvé lo demás por canales más baratos. Para ilustrar: si cambiás USD 1.000 y el aeropuerto aplica un 10% de peor cotización respecto al tipo comercial, la pérdida te cuesta USD 100 en el acto. Por eso planificar importa. También sugerimos descargar billeteras locales si las vas a usar y avisar al banco para habilitar retiros y consumos internacionales.

Conclusión práctica para el ahorrista argentino

La lección es simple y accionable: comparar antes de viajar, evitar decisiones apuradas en la terminal y cambiar solo lo imprescindible en aeropuertos. Mantener parte del ahorro en dólares sigue teniendo sentido como refugio, pero evitar desperdiciar divisas en spreads evita erosionar ese refugio. Para el resto de los pesos, priorizar instrumentos indexados o que ajusten por inflación es coherente con la estrategia de proteger poder adquisitivo. En resumen, planificá el efectivo, consultá comisiones y no cedas al apuro del aeropuerto si podés evitarlo (Ámbito, 26/2/2026; Which?, 2018; OCDE, 2020).