En abril las personas humanas compraron dólares ‘ahorro’ por u$s2.876 millones netos, según el balance cambiario del Banco Central (BCRA). Este dato marca una recuperación tras dos meses de retrocesos y es la segunda cifra más alta desde octubre de 2025, cuando se dispararon las compras posteriores a las elecciones.

¿Qué pasó?

Según el balance cambiario de abril del BCRA, las ‘personas humanas’ adquirieron u$s2.876 millones netos de billetes y divisas ‘sin fines específicos’ en el mes. En términos de operaciones cotidianas de billete, el informe reporta un monto neto de u$s2.292 millones, con adquisiciones brutas de u$s2.272 millones y ventas brutas de u$s435 millones, y 1,5 millones de compradores frente a 750.000 vendedores. El Central también detalla destinos: unos u$s1.200 millones quedaron depositados en bancos locales, u$s400 millones incrementaron posiciones en activos externos y alrededor de u$s600 millones se usaron para gastos con tarjetas, todo según el propio BCRA y reportado por Ámbito.

¿Por qué subió la compra de dólar ahorro?

Vemos por lo menos dos factores claros. Primero, la caída del tipo de cambio oficial mayorista durante cuatro meses consecutivos no desactivó la demanda: el dólar en términos reales está por debajo de niveles de 2017, y muchos lo interpretan como oportunidad de cobertura, según el informe del BCRA. Segundo, la oferta genuina de divisas en el Mercado Libre de Cambios y las fuertes entradas por comercio exterior y deuda permitieron que las reservas crezcan mientras la gente atesora. En abril el BCRA registró un superávit en la balanza de bienes por u$s2.946 millones (el más alto desde septiembre de 2025) y entradas del sector privado por deuda cercanas a u$s1.900 millones, además de un saldo positivo por deuda pública de u$s139 millones, de acuerdo al balance.

¿Cómo impacta esto en el bolsillo y qué podemos hacer?

Para el ahorrista promedio la lectura práctica no cambia: la demanda de dólares sigue alta y las señales oficiales pueden moverse rápido. Recomendamos mantener un fondo de emergencia equivalente a 3–6 meses de gastos, priorizar el pago de deudas caras (tarjeta, préstamos personales) y reservar parte del ahorro en dólares antes de inmovilizarlo en compras grandes. Si hay pesos extra, una estrategia razonable es dolarizar en etapas para promediar precio y no salir todo en un solo día. Para quienes buscan diversificar, los instrumentos dolarizados o cedears pueden complementar, siempre recordando horizonte y costos. Estas sugerencias mantienen coherencia con nuestras posiciones previas sobre ahorro y prioridades financieras.

Riesgos, límites y la conclusión práctica

Hay que tener presente riesgos de política: cambios en controles, límites por persona, o ajustes fiscales pueden alterar la dinámica. Además, la Formación de Activos Externos (FAE) fue el principal factor de salida de dólares del sistema financiero en abril, mientras que las reservas crecieron por el superávit comercial y la deuda; eso no elimina la posibilidad de episodios de volatilidad. Por eso la recomendación práctica es simple y conservadora: (1) mantener 3–6 meses de fondo de emergencia, (2) priorizar pagar deudas caras, (3) dolarizar una porción del ahorro de forma gradual y (4) usar cedears o activos externos solo si se entiende el horizonte y el costo. En otras palabras: no cambiar de estrategia por un mes de compras; actuar con orden y prioridad, no por pánico ni por FOMO.

Fuentes: Balance cambiario de abril del BCRA, reporte publicado 29/05/2026; cobertura en Ámbito sobre el informe del BCRA.