Las tasas de los plazos fijos en pesos se desplomaron: Banco Nación paga 19% TNA para 30 días y varios bancos líderes ofrecen 15% TNA, lo que equivale a entre 1,24% y 1,56% mensual (iProfesional). Al mismo tiempo, la inflación mensual fue 3,4% en marzo (INDEC) y el REM del BCRA proyectó 2,6% para abril (BCRA REM), por lo que gran parte de los plazos fijos tradicionales rinden en términos reales negativo. Esta nota explica por qué pasó, qué alternativas concretas conviene evaluar y cómo actuar según el perfil y horizonte de cada ahorrista.

¿Por qué bajaron tanto las tasas y es definitivo?

La caída responde a dos factores técnicos: entrada de divisas por la liquidación de la cosecha gruesa y cambios en encajes que liberaron pesos para prestar (iProfesional). Con más “fondos prestables” los bancos no necesitan ofrecer tasas altas para retener depósitos, y el BCRA absorbe liquidez con instrumentos que rondan tasas cercanas al 20% (iProfesional). Desde inicios de marzo las tasas acumulan una baja de unos 6 puntos porcentuales en algunos casos (iProfesional). Además, la cotización del billete viene mostrando estabilidad reciente —según iProfesional el dólar cayó 5,4% en lo que va de 2026—, lo que reduce la presión de dolarización en el corto plazo. ¿Es definitivo? No: la estabilidad cambiaria depende de la continuidad de ingresos de divisas y del contexto macro. Si la liquidación de la cosecha termina o cambian las condiciones externas, las tasas podrían moverse en sentido contrario.

¿Qué opciones tiene alguien con pesos hoy y cuál conviene según objetivo?

Para decidir hay que separar liquidez, ahorro de mediano plazo y ahorro/inversión en dólares. Si se necesita liquidez inmediata, el plazo fijo tradicional sigue siendo válido como estacionamiento por su simpleza y disponibilidad. Para preservar poder adquisitivo, preferimos instrumentos indexados: plazos fijos UVA (hoy rinden cerca de 3,1% en abril, según iProfesional) o bonos CER con vencimientos 2027–2028 que varios economistas mencionan como alternativas con rendimiento real positivo (iProfesional). Para quienes buscan dolarizar parte del ahorro, mantener dólares o instrumentos vinculados al billete sigue siendo razonable: el precedente histórico privilegia el ahorro en divisa. Los CEDEARs sirven para diversificar exposición internacional, pero no son para el fondo de emergencia. Siempre separar 3–6 meses de gastos en un instrumento líquido (recomendación previa de esta columna).

¿Qué hacer con deudas, fondo de emergencia y la cartera hoy?

Primero: priorizar el pago de deudas caras (tarjeta, cuotas con interés elevado). El costo de oportunidad de dejar pesos perdiendo contra la inflación suele ser mayor que mantener deuda buena si esa deuda tiene tasa inferior a la inflación esperada. Segundo: mantener un fondo de emergencia líquido de 3–6 meses en instrumentos de bajo riesgo; el plazo fijo tradicional puede cumplir esa función si se entiende que pierde contra la inflación. Tercero: para ahorrar en términos reales, destinar una porción a dólares o instrumentos indexados (UVA/CER) y otra a diversificación con CEDEARs si hay horizonte. Nosotros recomendamos conservar parte del ahorro en dólares o activos indexados, usar UVA como estacionamiento y no confiar ahorros a soluciones que prometen retornos rápidos sin colateral.

Qué hacer ahora, paso a paso: 1) Revisar vencimientos de plazos fijos próximos; 2) Reservar 3–6 meses de gastos en instrumento líquido; 3) Si hay exceso de pesos, evaluar UVA o bonos CER 2027–2028 para protegerse de la inflación; 4) Mantener una fracción en dólares para cobertura cambiaria. No hay magia: es cuestión de horizonte, costo de oportunidad y riesgo que uno está dispuesto a tolerar.