Se investiga un presunto esquema que habría extraído dólares oficiales por unos u$s3.000 millones del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y los habría canalizado al circuito informal mediante importaciones simuladas y redes de intermediarios (iProfesional).

Qué pasó: los datos clave

La causa conocida como Los Reyes del Blue incluye allanamientos ordenados por el juez Sebastián Casanello desde el 29 de diciembre de 2025 y busca desentrañar autorizaciones de acceso a dólares oficiales vinculadas a importaciones ficticias (iProfesional). Según la nota, la investigación suma operaciones por u$s3.000 millones en el MULC y presuntas maniobras de lavado por $819.000 millones (iProfesional). El cambio del sistema SIMI a SIRA en octubre de 2022 y una brecha cambiaria que llegó al 200% —con un dólar oficial alrededor de $350 y un blue cercano a $1.000— fueron el contexto que permitió el negocio (iProfesional). En 2023 las importaciones alcanzaron u$s75.000 millones, y la pesquisa incluso sugiere pagos por coimas del 10% al 15% para obtener autorizaciones (iProfesional).

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

Vemos tres efectos directos en el mercado cambiario. Primero, la extracción de dólares oficiales por fuera del propósito declarado reduce reservas útiles y erosiona la capacidad del BCRA para abastecer demanda genuina (iProfesional). Segundo, el negocio del rulo —comprar al tipo oficial y vender en el blue con una brecha cercana al 200%— genera incentivos enormes para arbitrar entre mercados, amplificando la brecha en lugar de cerrarla (iProfesional). Tercero, la existencia de accesos irregulares explica por qué, aun con controles, el cepo no logra contener la fuga de divisas: según la causa, monotributistas habrían accedido a montos de hasta u$s2 millones mensuales para operaciones que nunca se concretaron (iProfesional). Para los mercados, la lección es clara: falta de trazabilidad y supervisión multiplica la volatilidad y eleva el riesgo país.

Qué dice esto sobre la institucionalidad del BCRA y la política económica

La investigación incluye a exfuncionarios y a miembros del directorio del BCRA, además de domicilios de cinco inspectores cuyos documentos y dispositivos fueron secuestrados durante los allanamientos (iProfesional). Eso no es un detalle menor: cuando la autoridad monetaria aparece involucrada en presuntas irregularidades, la credibilidad de la institución se resiente y con ella la confianza del inversor. Históricamente, los episodios de corrupción que mezclan política, finanzas y controles cambiarios (por ejemplo, las causas comparadas como Los Cuadernos) dejan secuelas largas sobre la gobernanza y los costos de financiamiento externo. En ese marco, cualquier intento de acumulación de reservas que no sea transparente puede ser percibido por los mercados como un financiamiento encubierto del Tesoro, lo que empeora el acceso al crédito y eleva la prima por riesgo.

Qué deberían hacer las autoridades ahora

Primero, transparencia total: publicar los flujos y autorizaciones retrospectivas, con auditoría independiente sobre las operaciones del MULC vinculadas a importaciones entre 2022 y 2025 (iProfesional). Segundo, reforzar los controles de trazabilidad en casas de cambio y PSP, y sancionar a intermediarios y bancos que facilitaron la operatoria. Tercero, blindar la independencia técnica del BCRA: separar responsabilidades disciplinarias y administrativas de las decisiones monetarias para recuperar confianza. Cuarto, evitar la reacción típica de endurecer cepos generalizados sin reparar la filtración de divisas; los controles que no atacan la corrupción sólo empujan la demanda al mercado informal. En línea con nuestra postura previa, apoyamos la acumulación de reservas solo si es transparente, no constituye financiamiento encubierto del Tesoro y viene acompañada de anclas fiscales y mayor independencia del BCRA. Sin esas condiciones, la acumulación de dólares será vulnerable a los mismos incentivos que generaron este escándalo (iProfesional, Pagni y Olivera).