La morosidad de Mercado Pago subió de 5,5% en enero de 2025 a 14,7% en enero de 2026, según datos publicados por la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU) y reproducidos en iProfesional. Es un salto que no es aislado: el Informe Sobre Bancos del BCRA muestra que la mora en créditos a hogares pasó de 2,67% a 10,6% en el mismo período. Ese par de cifras resume la foto: hay más gente atrasándose con cuotas y las fintechs y financieras no bancarias están entre las más golpeadas.
¿Qué pasó con Mercado Pago y cuánto pesa esto?
Mercado Pago, la billetera más grande del país, escaló a 14,7% de irregularidad en enero de 2026, casi el triple respecto a enero de 2025 (5,5%), según la Central de Deudores del BCRA (CENDEU) y la cobertura periodística. En comparación, Mercado Libre cerró 2025 con 17,5% de irregularidad y empresas como Cencosud registraron 25,5% (datos privados citados por iProfesional). El segmento no bancario y de banca digital promedió 21,7% en 2025, mientras que algunas entidades no bancarias llegaron al 25% a principios de 2026, según los mismos relevamientos. El salto de Mercado Pago lo coloca en una posición intermedia: peor que varios bancos digitales (por ejemplo Banco del Sol 6,2% o Banco Columbia 7,4% a fines de 2025) pero mejor que las financieras más expuestas al crédito consumo. La lectura es clara: la cartera orientada a familias y consumidores, el público más afectado por la pérdida de poder adquisitivo, concentra el riesgo.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
El aumento de la mora es un síntoma del estrés del ingreso: cuando los sueldos no alcanzan para pagar servicios básicos la gente recurre al crédito y luego no puede cumplir las cuotas. Según el BCRA, los préstamos personales mostraron 13,2% de mora a nivel nacional y las tarjetas de crédito anotaron 11% de atrasos en enero de 2026. Los hipotecarios se mantienen bajos (1,3%), pero representan una porción distinta del mercado. El deterioro agregado llevó la mora general del financiamiento al sector privado a 6,4% y las empresas a 2,8% (Informe BCRA). Para las entidades, una mora más alta implica mayor provisión de pérdidas y menos margen para expandir el crédito, lo que termina contrayendo oferta y encareciendo financiamiento. Para los usuarios, significa menor acceso a nuevas líneas y condiciones más estrictas: tasas más altas, topes de monto y verificaciones de ingreso más exigentes. El fenómeno no es solo Mercado Pago, es un ajuste de todo el sistema al ingreso real de las familias.
Qué podemos hacer con nuestros ahorros y deudas
Vemos tres acciones concretas y sencillas. Primera, priorizar la reducción de deuda cara: tarjetas y préstamos personales con tasas elevadas. Si la carga mensual es insostenible, intentar renegociar plazos o cuotas antes de caer en mora. Segunda, mantener un fondo de emergencia equivalente a 3–6 meses de gastos básicos: con la mora subiendo (hogares 10,6% interanual según BCRA), la liquidez protege ante pérdida de ingreso o cortes de tarjeta. Tercera, conservar parte del ahorro en dólares o instrumentos indexados y usar plazo fijo UVA como estacionamiento según horizonte; esto ya fue nuestra recomendación previa y sigue vigente ante mayor riesgo de crédito. Sobre el uso de créditos de consumo ofrecidos por fintechs: no descartar la conveniencia de una operación puntual, pero evitar financiar consumo corriente con nuevas cuotas. En resumen, ser pragmáticos: reducir deuda cara, reforzar liquidez y diversificar cobertura cambiaria e indexación.
Cerramos con dos observaciones prácticas: si usás Mercado Pago para cuotas o financiación, revisá los vencimientos automáticos y priorizá pagos que eviten intereses punitorios; y si estás evaluando tomar crédito hoy, compará costo financiero total y condiciones de gracia, no solo la promoción puntual. Los números del BCRA y los relevamientos privados nos recuerdan que el riesgo de crédito está en alza y la estrategia rentable es la que preserva liquidez y evita sorpresas.