La consultora Focus Market, reseñada por Ámbito el 20/4/2026, entrega un diagnóstico contundente: el ingreso promedio nacional alcanza u$s671 mensuales al tipo de cambio oficial, pero esa cifra esconde disparidades extremas. En CABA el ingreso diario llega a u$s25,41, mientras que en provincias del norte como La Rioja ronda apenas u$s8,24 por día. El informe advierte que el lugar de residencia define no solo cuánto se gana, sino qué bienes y servicios pueden comprarse con ese ingreso (Focus Market, Ámbito, 20/4/2026).
¿Qué dicen los números?
Los datos de Focus Market muestran un ranking provincial que explica la desigualdad territorial: CABA lidera con u$s762,34 mensuales per cápita familiar; Tierra del Fuego figura con u$s635,52 y Neuquén con u$s610,75. En el otro extremo aparecen La Rioja, Chaco y Formosa con ingresos que representan aproximadamente un tercio de lo percibido en el área metropolitana (Focus Market, Ámbito, 20/4/2026). Traducido a ingresos diarios, CABA llega a u$s25,41 por día; Tierra del Fuego y Neuquén rondan u$s21; La Rioja registra u$s8,24, Chaco u$s8,52 y Formosa u$s8,89 (Focus Market). Estos cortes son una foto actual, elaborada al tipo de cambio oficial: permiten dimensionar la heterogeneidad, pero no reemplazan el análisis de poder adquisitivo en moneda local ni la evolución temporal.
¿Cómo impacta esto en la vida cotidiana?
El informe ejemplifica la brecha con canastas muy concretas: un día de ingreso en La Rioja alcanza para medio kilo de bifes o cinco empanadas; en CABA ese mismo día permite casi kilo y tres cuartos de bifes o catorce empanadas (Focus Market, Ámbito, 20/4/2026). Además, Focus Market pone el foco en la segmentación laboral: la brecha entre trabajadores formales e informales es dramática; en Santa Cruz el informal gana 67,3% menos que el formal, la mayor diferencia del país; le siguen Chaco (63,9%) y San Luis (62,7%) (Focus Market). Esa combinación de bajos ingresos y alta informalidad explica por qué en varias provincias los hogares quedan fuera de la cobertura efectiva de servicios básicos y protección social.
¿Qué políticas hacen falta y cómo las financiamos?
Desde la mirada distributiva y de empleo, la prioridad es proteger el consumo y el trabajo en las provincias más postergadas. Apoyamos alivios fiscales focalizados y temporales que protejan empleo y consumo, con transparencia y sin financiarse mediante recortes a jubilaciones o salarios. Eso implica reforzar transferencias focales (por ejemplo, a la mínima de ANSES), mejorar la inclusión laboral formal y sostener la demanda regional. Al mismo tiempo hacen falta políticas de largo plazo: inversión productiva regional, crédito a pymes locales, incentivos a la industrialización territorial y formación de trabajadores. El informe es un corte cross‑sectional y no aporta series temporales comparables; por eso resulta imprescindible combinar estos diagnósticos con datos periódicos del INDEC y mediciones provinciales para diseñar intervenciones con horizonte y evaluación.
Con cifras tan dispares —u$s671 mensuales de promedio nacional frente a días de ingreso que caen por debajo de u$s9 en varias provincias— la política económica no puede limitarse a promedios. La geografía del ingreso exige medidas que combinen alivio inmediato, protección social y apuesta productiva para reducir brechas y crear trabajo digno en todo el país (Focus Market, Ámbito, 20/4/2026).