El frente cambiario está en calma: el dólar mayorista llegó a $1.376 al cierre del viernes, $79 o 5,4% por debajo de los $1.455 del cierre de 2025 (según iProfesional, con datos del BCRA). El BCRA compró u$s167 millones en la rueda de contado y acumula unas compras por u$s2.500 millones en lo que va del año, en línea con una proyección anual de compras entre u$s10.000 y u$s17.000 que difunden analistas (iProfesional/BCRA).
Qué sostiene la tranquilidad
Vemos tres motores centrales. Primero, una oferta de divisas elevada: liquidaciones del agro y colocaciones de bonos privados y provinciales en el exterior aportan dólares frescos (informe iProfesional). Segundo, la intervención directa del BCRA: reservas brutas suman u$s46.261 millones, el nivel más alto desde agosto de 2021 (iProfesional/BCRA). Tercero, factores internacionales y regionales: monedas como el real y el peso chileno se apreciaron en febrero (real +5%, peso chileno +4,8%, según iProfesional), lo que alinea parte del movimiento cambiario.
¿Qué dicen los números reales?
La baja nominal del tipo de cambio ocurre en un marco de inflación cercana al 3% mensual (INDEC), por lo que en términos reales el peso se ha apreciado: estimamos una corrección real acumulada cercana al 10% si se combinan la caída nominal del dólar y la inflación mensual (INDEC; iProfesional). El dólar minorista del Banco Nación cotizó $1.395 para la venta y el dólar blue operó a $1.430, apenas $35 por encima del mayorista y con una caída acumulada de 100 pesos o 6,5% en 2026 (iProfesional).
Mecanismos de intervención y su coste
Los informes de mercado destacan cómo se financian esas compras: incrementar pasivos, emitir pesos y luego esterilizarlos vía operaciones de mercado abierto o venta de títulos dollar-linked (según IEB, citado por iProfesional). Además, la banda cambiaria fija un techo en $1.595,93, dejando al tipo de cambio mayorista unos $220 o 16% por debajo del límite, lo que otorga margen operativo al BCRA sin tocar el techo (iProfesional/BCRA).
Riesgos que no conviene subestimar
La principal señal de alarma es fiscal: si la acumulación de reservas se financia con emisión directa o con expansión de pasivos del banco central que termina sustentando al Tesoro, la maniobra se convierte en financiamiento encubierto. Hemos sostenido previamente que respaldamos la acumulación de reservas del BCRA, condicionada a que no se transforme en financiamiento encubierto del Tesoro; la coyuntura actual refuerza esa advertencia (posicion editorial previa y práctica del BCRA citada por iProfesional/IEB).
Hay además factores estacionales: la oferta de agroexportaciones suele disminuir a partir de fines de julio, lo que podría reducir el flujo de entrada de divisas. Si para entonces la política fiscal no está más ordenada, o si la esterilización falla, la presión cambiaria podría reaparecer.
Señales del mercado
Los activos mostraron cierta mejora: el S&P Merval subió 1,2% y los bonos soberanos en dólares ganaron 0,7% en la rueda mencionada (iProfesional). El riesgo país de JPMorgan cerró en 519 puntos básicos, sin cambios relevantes tras la aprobación en Diputados de la Ley de Modernización Laboral (iProfesional/JPMorgan). Es decir: los mercados premian la estabilidad, pero mantienen primas de riesgo que reaccionarían si cambian las expectativas sobre reservas o financiamiento.
Qué observar en las próximas semanas
Monitorear cuatro variables: 1) ritmo de compras del BCRA y su fuente de financiación (BCRA/IEB), 2) evolución de la liquidación del agro hasta julio (datos del mercado), 3) decisiones del Tesoro en materia de licitaciones y rollovers, y 4) avance de las revisiones con el FMI y eventuales desembolsos — Rava mencionó un posible giro de u$s1.000 millones que aliviaría la cuenta neta del BCRA (iProfesional/Rava).
Conclusión
La “pax cambiaria” puede sostenerse algunas semanas más gracias a oferta estacional y compras oficiales. Sin embargo, la estabilidad tiene un precio: debe evitarse que la acumulación de reservas camufle financiamiento fiscal. Respaldamos la acumulación ordenada de reservas, siempre que venga acompañada de transparencia, esterilización efectiva y disciplina fiscal para que la tranquilidad no sea una tregua temporal antes de la próxima crisis.