La ARCA oficializó una actualización de aportes y contribuciones del personal de casas particulares que rige desde febrero y se mantiene hasta julio: el pago total para empleadores con jornada de 16 horas o más trepa a $37.884,95, un incremento de 0,50% frente al período anterior (según ARCA, citado por iProfesional, 29/3/2026). Esa cifra incluye obra social, jubilación y ART y sirve para calcular el costo laboral mínimo del mes.

¿Qué cambió en los aportes y por qué?

La resolución que aplica estas cifras toma como referencia la movilidad del monotributo y la inflación del semestre. El monto total para jornadas de 16 horas o más es $37.884,95 (según ARCA/iProfesional, 29/3/2026), de los cuales $21.990,11 corresponden a obra social, $1.821,88 al sistema previsional y $13.459,20 originalmente a la ART antes del ajuste. La cuota de ART tuvo una actualización puntual de 1,32% (variación respecto al período anterior) y quedó en $13.637,06 (según ARCA/iProfesional, 29/3/2026). ARCA explica que los ajustes responden a la variación del IPC entre julio y diciembre del año previo; el próximo recalculo será en julio de 2026 (según la resolución 5645/2025, citado por iProfesional, 29/3/2026). Para un empleador esto implica revisar flujo de caja y previsiones a corto plazo.

¿Cómo impacta esto en el bolsillo de la trabajadora?

Los salarios por categorías se actualizaron: por ejemplo, tareas generales con retiro figura en $3.348,37 por hora o $410.773,52 mensuales; sin retiro, $3.599,86 por hora o $455.160,14 mensuales (según ARCA/iProfesional, 29/3/2026). Además existe una suma fija no remunerativa de hasta $20.000 mensuales que puede cobrarse si la trabajadora supera 16 horas semanales; ese adicional no genera aportes jubilatorios ni aguinaldo (según ARCA/iProfesional, 29/3/2026). Un ejemplo citado: una trabajadora de 20 horas semanales en tareas generales pasa de $267.869,60 de salario base a $287.869,60 con el bono, es decir, el plus representa casi 7% del salario mensual en ese ejemplo (según iProfesional, 29/3/2026). Para la trabajadora el bono mejora liquidez inmediata, pero no aporta a la construcción de historia previsional.

¿Qué deben hacer los empleadores y empleadas ahora?

Primero: chequear la formalidad y los recibos. Los montos y la estructura (obra social, jubilación, ART) son vinculantes y conviene mantener respaldos de pago por si hay inspección. Segundo: prever el efecto en caja: el aporte total de $37.884,95 para jornadas mayores a 16 horas es la referencia mínima que debe salir mes a mes (según ARCA/iProfesional, 29/3/2026). Tercero: para las trabajadoras, confirmar si el bono se aplica en su caso y entender que no impacta en aportes ni aguinaldo. Cuarto: anotar el próximo ajuste en julio de 2026 y revisar presupuestos antes de esa fecha (según ARCA/iProfesional, 29/3/2026). Estas son medidas prácticas; no requieren herramientas complejas, solo orden y previsión.

Recomendación práctica y qué podemos hacer con los ahorros

Para quienes pagan sueldos: apartar liquidez equivalente a al menos un mes de remuneraciones y aportes para absorber ajustes imprevistos. Dado el contexto inflacionario y la costumbre local, recomendamos mantener parte del ahorro en dólares o en instrumentos indexados y usar plazos fijos digitales o UVA como estacionamiento según horizonte y liquidez — así se protege el colchón de pago frente a pérdida de valor del peso. Para las trabajadoras: si el bolsillo mejora por el bono, destinar una parte a ahorro formalizado (aunque sea pequeño) ayuda a construir respaldo ante contingencias. Evitar financiar el pago de sueldos con créditos de alto CFT; si se recurre a deuda, que la cuota no supere el 30% del ingreso familiar. Estas recomendaciones mantienen coherencia con la postura previa sobre ahorro y liquidez.