El Riesgo País argentino cerró el miércoles 25 de marzo en 595 puntos, de acuerdo al panel de Rava Bursátil, una baja de 2,1% respecto del cierre del martes (603 puntos) y el nivel más bajo desde el 13 de marzo. Esta baja reflejó una rueda de mayor tranquilidad internacional y una recuperación promedio del 0,6% en los bonos soberanos en dólares, que favoreció a los Bonares y Globales.
¿Qué pasó hoy con los bonos y por qué bajó el Riesgo País?
Vemos dos fuerzas operando: por un lado, menor aversión al riesgo global por la distensión parcial del conflicto en Medio Oriente y la estabilidad del petróleo; por otro, una mejora en la demanda por bonos argentinos que promedió ganancias del 0,6% en la jornada (fuente: reporte de mercado citado). Según Rava Bursátil, la sesión abrió en 587 puntos (mínimo del día), llegó a un máximo intradiario de 602 y cerró en 595. Esa volatilidad intradía muestra que la mejora es frágil: el índice todavía está por encima del mínimo de 482 puntos registrado a fines de enero (fuente: registros de mercado). En suma, la recuperación es aprovechamiento de un mejor contexto externo, no una señal de solución estructural.
¿Qué rol jugaron las reservas y la política económica local?
El equipo económico promociona la acumulación de reservas como una ancla de confianza: el mismo informe señala compras por más de US$3.900 millones en lo que va del año. Los mercados toman nota: mayor stock de reservas puede reducir la percepción de riesgo si se percibe como sustentable. Pero aquí debemos ser claros: respaldamos la acumulación de reservas del BCRA solo si es transparente y no constituye financiamiento encubierto del Tesoro. Si las compras implican intervenciones opacas o swaps que esconden déficit, la mejora será temporal. Además, el salto del Riesgo País a 633 puntos el viernes 20 de marzo, informado por La Nación con datos del índice de JP Morgan, recuerda que la fragilidad persiste y que la prima reacciona rápidamente ante la incertidumbre internacional.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino y qué deberían exigir los inversores?
Para inversores y ahorristas la baja del riesgo implica menores primas exigidas a los bonos y un alivio en costos de financiamiento, pero el efecto es relativo: la tasa del Tesoro de EE. UU. (4,25% según el citado reporte) sigue siendo un driver externo clave. Los tenedores de deuda local y los que operan con CEDEAR/CCL deben evaluar horizonte y exposición: una corrección del mercado externo puede revertir las ganancias. Reclamamos tres requisitos: 1) total transparencia sobre las compras y su mecanismo (montos, contrapartes y si hay instrumentos de cobertura); 2) separación clara entre objetivos de reservas y financiamiento del Tesoro; 3) señales consistentes de política fiscal que respalden la acumulación. Sin estas garantías, la baja del Riesgo País será susceptible a nuevas sacudidas.
Conclusión y mirada a corto plazo
Observamos una descompresión de 38 unidades desde el pico del 20 de marzo (633 puntos) hasta el cierre del 25 de marzo (595), según los registros citados, pero no estamos ante un cambio de régimen. La mejora responde a factores externos y a la ejecución —y comunicación— de compras de reservas. Insistimos: apoyar la acumulación de reservas del BCRA es sensato solo si se demuestra que no es financiamiento encubierto del Tesoro y si llega acompañada por disciplina fiscal y transparencia. Sin eso, la prima seguirá siendo vulnerable a variaciones en la tasa externa y a episodios de ruido local.