El BCRA acumuló compras netas por u$s6.016 millones en lo que va de 2026 y las reservas brutas cerraron en u$s45.791 millones, según informó iProfesional citando datos oficiales.

¿Qué pasó y por qué importa?

Observamos que la autoridad monetaria mantuvo una racha de compras que sumó u$s95 millones el viernes y u$s595 millones en la semana, de acuerdo a iProfesional. Las reservas brutas treparon u$s160 millones en la jornada y sumaron u$s360 millones en la semana, mientras que en las últimas tres semanas crecieron u$s2.079 millones, según la misma fuente. El economista Federico Machado calcula reservas netas próximas a u$s800 millones, un punto de inflexión respecto de febrero cuando estaban en terreno negativo, de acuerdo a su reporte citado por la nota. Estas cifras importan porque condicionan la capacidad del Central para sostener el esquema cambiario y facilitar el acceso a desembolsos externos: el gobierno acordó con el FMI comprar al menos u$s10.000 millones durante 2026 y recomponer como mínimo u$s8.000 millones en reservas netas, según la cobertura del acuerdo.

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

Vemos que la calma formal persiste: el dólar oficial mayorista cerró en $1.364,50 para la venta (+0,5% ese día), mientras las brechas con los paralelos se ubicaron entre 3% y 7%, según iProfesional. Esa estabilidad redunda en tasas de corto plazo y expectativas, pero no elimina riesgos. Una acumulación de reservas alimentada por flujos genuinos (exportaciones, inversión directa, entradas de capital) alivia la presión sobre el tipo de cambio y puede disminuir la volatilidad de MEP y CCL. En cambio, si las compras se financian vía monetización encubierta o venta de títulos del Tesoro al Central, el efecto será transitorio y potencialmente inflacionario. Por eso el mercado mira dos cosas: el origen de los dólares y la estrategia de esterilización del BCRA. Sin claridad en esos puntos, la confianza que hoy se refleja en brechas contenidas puede evaporarse frente a shocks externos o necesidad fiscal.

¿Es sostenible la estrategia del BCRA?

Apoyamos la acumulación de reservas solo si es transparente y no constituye financiamiento encubierto del Tesoro, postura coherente con nuestras notas previas. Comprar u$s6.016 millones en cuatro meses es una tarea ambiciosa que depende tanto de factores externos (precios internacionales, reversión de salidas de capital) como de decisiones domésticas (disciplina fiscal y condiciones monetarias). La nota indica pagos de deuda por aproximadamente u$s60 millones en la jornada; son recordatorios de que la agenda de pasivos sigue presente. Sostenibilidad implica tres condiciones mínimas: 1) detalle público del origen de cada compra y de las operaciones de esterilización (para verificar que no es emisión disfrazada), 2) anclas fiscales creíbles que reduzcan la necesidad de apoyo del BCRA, y 3) extensión de plazos de la deuda para evitar cuellos de botella en vencimientos. Sin esos elementos, las reservas pueden crecer en el corto plazo pero la vulnerabilidad cambiaria y fiscal permanecerá.

Qué pedimos: transparencia y medidas complementarias

Exigimos transparencia operativa y salvaguardas institucionales. El BCRA debería publicar con frecuencia el desglose de las compras en el MULC por origen (exportaciones, ingreso de capitales, swaps con bancos, etc.), y detallar las operaciones de esterilización y los instrumentos utilizados, conforme a buenas prácticas internacionales. Acompañar la acumulación con anclas fiscales claras —por ejemplo metas trimestrales de resultado primario y cronograma de extensión de vencimientos— reducirá el riesgo de financiamiento del Tesoro a través del Central. Además, cualquier programa de compras acordado con el FMI debe incluir indicadores verificables de sostenibilidad. En ausencia de esas condiciones, la compra de dólares puede ser efectiva para contener la volatilidad en el corto plazo, pero no resolutiva para la estabilidad cambiaria ni para recuperar credibilidad a mediano plazo.

Conclusión breve: celebramos el reingreso de dólares y la mejora en reservas, pero insistimos en que la acumulación sea acompañada por transparencia, anclas fiscales y extensión de plazos para que no termine siendo un parche temporal que vuelva a desgastar el tipo de cambio y las reservas.