El BCRA recuperó capacidad de intervención en el mercado de futuros tras el desarme de coberturas por cerca de u$s12.000 millones, según estimaciones privadas citadas por Ámbito. Esta reducción del hedge privado y del short del propio BCRA dejó espacio para que el ente monetario vuelva a ofrecer cobertura, comprar reservas y, en teoría, moderar expectativas cambiarias en el corto plazo.
¿Qué pasó con las coberturas y cuánto se desarmó?
Entre octubre de 2025 y mayo de 2026 se registró un fuerte desarme de posiciones. Según el estratega Martín de la Fuente y BAVSA, el BCRA desarmó futuros por u$s3.951 millones y el Tesoro canceló dólar link por u$s7.808 millones, lo que suma u$s11.759 millones en desarme total (citado en Ámbito). Portfolio Personal Inversiones estima que el hedge privado se redujo de u$s15.287 en octubre a u$s4.146 en mayo. Además, los datos oficiales citados por la nota indican que la posición vendida del BCRA al cierre de abril era de u$s2.176 millones y que ese short llegó a u$s6.287 en octubre 2025. Este repliegue incluyó rollovers hacia contratos más largos (noviembre y diciembre 2026), pero el efecto neto fue una caída marcada del interés abierto.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
La menor presión de coberturas alivió la demanda spot y abrió espacio para compras de reservas. Portfolio detectó que el interés abierto cayó de más de u$s4.300 a menos de u$s2.800 entre fines de abril y cierre de mayo, un recorte de más de u$s1.500 que el mercado adjudica en gran parte al BCRA. Esa dinámica ayuda a contener expectativas de depreciación y puede moderar la brecha cambiaria en el corto plazo. Sin embargo, la coyuntura sigue sensible: el artículo recuerda que el contrato de mayo representaba alrededor del 50% del total de contratos vigentes, por lo que cualquier renovación masiva de coberturas o una vuelta de la demanda podría revertir rápidamente el alivio. Los mercados también anotan que el BCRA habría reducido su posición vendida a un estimado de u$s800–1.100 millones en mayo (estimaciones de operadores citadas en la nota).
¿Qué riesgos quedan y qué pedimos desde la editorial?
Usar futuros para moderar la cotización puede ser una herramienta legítima. Pero la mecánica importa: cuando el BCRA vende futuros por encima del mercado absorbe pesos; si vende por debajo, incurre en pérdidas que se traducen en emisión. La nota explica esa mecánica y recuerda que las posiciones no implican entrega de divisas sino liquidación por diferencias. Por eso insistimos en nuestra línea: apoyamos la acumulación de reservas y la normalización del mercado de futuros solo si es transparente, no constituye financiamiento encubierto del Tesoro y viene acompañada de anclas fiscales e independencia real del BCRA. Pedimos publicación periódica y detallada de la posición en futuros, el cronograma de rollovers y el impacto fiscal esperado. Sin esas señales, la reapertura de poder de fuego puede ser útil hoy pero generar dudas mañana, especialmente con la tradicional presión electoral prevista para 2027.
Como lectura final, el desarme de coberturas por cerca de u$s11.759 millones (BAVSA/Tesoro, citado en Ámbito) le da al BCRA margen operativo. Veremos si ese margen se usa para fortalecer reservas de forma transparente o para disfrazar necesidades de caja. La diferencia es la que separa una intervención que compra tiempo político de una que compromete estabilidad futura.