El dólar oficial minorista cotiza a $1.375 para la compra y $1.425 para la venta en el Banco Nación, y el promedio de entidades que reporta el BCRA muestra una venta a $1.429,59, según un informe de Ámbito del 27/2/2026. En el segmento mayorista, la referencia del mercado, la cotización es de $1.408. El dólar blue opera en $1.415 compra y $1.435 venta. El dólar CCL alcanza $1.480,12 y el MEP $1.437,58; la brecha CCL con el dólar oficial promedio es 5,1% y la del MEP es 2,1%, según Ámbito y datos del BCRA. El dólar tarjeta se posiciona en $1.852,50 (oficial minorista más 30% deducible), el dólar cripto en $1.461,70 según Bitso, y Bitcoin cotiza a u$s67.307 según Binance.
¿Qué nos dicen estas cotizaciones?
Observamos un mercado con cotizaciones relativamente acotadas entre los distintos segmentos. El mayorista en $1.408 y el promedio minorista del BCRA en $1.429,59 muestran una distancia pequeña frente a valores paralelos: el MEP a $1.437,58 queda apenas 2,1% por encima del oficial (base: dólar oficial promedio BCRA), y el CCL en $1.480,12 marca una brecha de 5,1% respecto al oficial, según Ámbito. Es notable además que el blue se ubica en $1.415/$1.435, cifras cercanas al mayorista y al promedio oficial, lo que reduce la presión por arbitraje inmediato entre canales. Estos números indican una liquidez relativa en los activos con los que el mercado construye expectativas cambiarias; sin embargo, la calma en los precios no elimina riesgos estructurales como la necesidad de acumular reservas sin crear financiamiento encubierto del Tesoro.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
Para ahorristas y empresas la mezcla de un mayorista estable y brechas moderadas restringe incentivos al arbitraje y reduce la urgencia de dolarizar posiciones por mercado paralelo. Un plazo fijo en pesos compite con rendimientos reales negativos si la inflación corroe la rentabilidad; por eso la estabilidad nominal del tipo de cambio es solo una pieza. Los importadores encuentran en el mayorista a $1.408 una referencia competitiva en comparación con el dólar tarjeta de $1.852,50 (según Ámbito), que encarece compras turísticas y pagos con tarjeta. Para exportadores, una ventana con dólar oficial cerca del blue y del mayorista reduce el castigo por retenciones y mejora previsibilidad de cobros. No obstante, cualquier shock de reservas o de confianza podría reabrir brechas y volver a generar presión sobre tipos paralelos.
Qué deberían explicar el BCRA y el Tesoro
Vemos con preocupación la opacidad cuando el BCRA acumula reservas simultáneamente a medidas fiscales expansivas. Respaldamos la acumulación de reservas siempre y cuando no constituya financiamiento encubierto del Tesoro. Si la intervención que mantiene el mayorista en $1.408 y reduce la brecha implica ventas condicionadas a adelantos transitorios al Tesoro, entonces se corre el riesgo de una reversión brusca. El mercado mira la hoja de balance del BCRA: limpieza de pasivos, evolución de reservas netas y stock de adelantos. Pedimos que el Banco Central y el Ministerio de Economía publiquen datos de flujos y reabran canales de comunicación para disipar dudas; la transparencia reduce la prima de riesgo y contribuye a que la brecha CCL de 5,1% y la del MEP de 2,1% no se amplíen por incertidumbre.
Perspectiva y riesgos próximos
La situación actual puede sostenerse si la política fiscal sigue coherente y el BCRA actúa sin financiar al Tesoro. Los riesgos son claros: una aceleración inflacionaria empujaría demanda de cobertura en dólares y ampliaría las brechas; una contracción de reservas obligaría a controles de capital o a un cepo que siempre consideramos negativo por sus costos distorsivos. Además, las cotizaciones cripto y la cotización de Bitcoin a u$s67.307 (Binance) muestran que existe demanda alternativa que puede volcarse al MEP o a los paralelos. En definitiva, la calma de hoy —con mayorista en $1.408 y brechas moderadas según Ámbito y el BCRA— es frágil. Recomendamos prioridad a la consistencia fiscal, independencia del BCRA y transparencia en los flujos para que la estabilidad sea sostenible y no un espejismo transitorio.