ANSES paga una prestación por desempleo que funcionó como sostén para más de 150.000 personas durante 2025, según datos del sistema de Seguridad Social reportados por iProfesional (19/3/2026). El monto mensual se calcula sobre el promedio de los últimos sueldos y la duración depende de los meses de aportes acumulados. Esta nota explica quiénes pueden acceder, cuánto implica en plazos y montos, cómo se cobra y qué conviene hacer en lo financiero mientras se busca reinsertarse.

¿Quiénes pueden cobrar y cuáles son los requisitos?

La prestación alcanza a trabajadores formales despedidos sin causa o por finalización de contrato; no cubre a quienes renunciaron ni a despidos con causa, según iProfesional (19/3/2026). Para trabajadores permanentes se exige un mínimo de 6 meses de aportes en los últimos 3 años (iProfesional, 19/3/2026). Los eventuales o de temporada requieren más de 90 días de aportes en el último año y haber trabajado menos de 12 meses en los últimos 3 años. Los trabajadores de la construcción tienen un régimen especial: acceso con al menos 8 meses de aportes en los últimos 2 años (iProfesional, 19/3/2026). Estos plazos difieren según la modalidad laboral; comparando periodos, vemos requisitos que miran atrás 1, 2 o 3 años según el tipo de contrato, por eso es clave conservar los comprobantes de aportes y las notificaciones de despido.

¿Cuánto y por cuánto tiempo se paga?

El monto se calcula tomando como referencia el promedio salarial de los últimos sueldos registrados; iProfesional (19/3/2026) indica que la cantidad de cuotas para empleados en relación de dependencia va de 2 a 12 pagos. Para trabajadores de la construcción el rango es distinto: entre 3 y 8 cuotas (iProfesional, 19/3/2026). Además, las personas mayores de 45 años pueden acceder a una extensión de hasta 6 meses adicionales por la dificultad para reinsertarse (iProfesional, 19/3/2026). El esquema no es uniforme: más meses de aportes suelen traducirse en más cuotas. Es importante entender que estas cuotas son temporales y que el importe busca aproximarse a un porcentaje del salario previo, por lo que no reemplazan por completo el ingreso habitual en la mayoría de los casos.

¿Cómo se cobra y qué obligaciones tiene el beneficiario?

Una vez aprobado el trámite ANSES abre automáticamente una Caja de Ahorro de la Seguridad Social; el primer pago se hace por ventanilla y luego la persona recibe una tarjeta de débito para retiros y compras (iProfesional, 19/3/2026). El solicitante debe presentar DNI y la documentación que acredite la desvinculación: telegrama de despido, carta documento o notificación del empleador. El trámite puede iniciarse por Atención Virtual con CUIL y clave o de forma presencial con turno. Un requisito clave es notificar el inicio de un nuevo empleo: la suspensión debe solicitarse dentro de los 5 días hábiles desde la reanudación de la actividad laboral, y el incumplimiento puede generar deudas reclamables por ANSES (iProfesional, 19/3/2026). También existe la posibilidad de reactivar un trámite suspendido dentro de los 2 años si se acumulan 12 meses de trabajo durante ese lapso (iProfesional, 19/3/2026).

Qué hacer si te quedás sin trabajo: recomendaciones prácticas

Primero, formalizar todo: guardar el telegrama, las liquidaciones y el CUIL activo facilita el acceso y evita demoras. Tramitar online acelera el proceso, pero llevar impresos a la oficina puede evitar idas y vueltas. Mientras cobrás la prestación, revisar el colchón financiero es clave: recomendamos conservar una parte del ahorro en dólares y otra en instrumentos indexados para proteger el poder adquisitivo ante inflación, y priorizar liquidez para cubrir 3 meses de gastos si es posible. No sugerimos usar criptomonedas para este objetivo; son más especulativas. Finalmente, si se recibe el subsidio y luego se vuelve a trabajar, informar dentro de los 5 días hábiles para evitar que ANSES reclame pagos indebidos (iProfesional, 19/3/2026). Mantener documentación y formalizar ingresos es la mejor defensa contra errores y reclamos futuros.

Conclusión breve: la prestación es un alivio temporal con reglas claras sobre quiénes entran y cuánto dura. Saber qué documentos pedir, cómo tramitarlo y cómo administrar el ahorro durante la búsqueda laboral hace la diferencia entre respirar un poco y perder poder adquisitivo. Conservamos la recomendación de mantener parte del ahorro en dólares y en instrumentos indexados; formalizar ingresos y guardar la documentación siempre.