Abrir un plazo fijo ya no es lo mismo que antes: los canales importan. En febrero 2026 los bancos ofrecen tasas distintas según si se constituye el depósito en sucursal o por homebanking, y esa diferencia impacta directo en lo que cobrás al vencimiento.
Los números, al grano
Para ponerlo en términos concretos: un depósito de $300.000 a 30 días rinde —según la nota del 15/2/2026— $5.054,79 si se hace en sucursal (TNA 20,50% anual; TEA 22,54% anual) y $6.164,38 si se hace por homebanking (TNA 25,00% anual; TEA 28,08% anual) (fuente: nota del 15/2/2026). La diferencia absoluta es $1.109,59 a favor del canal digital, es decir aproximadamente 21,95% más interés sobre el monto ganado en sucursal (cálculo sobre datos de la nota, 15/2/2026).
Estos tres datos clave vienen de la misma fuente y son suficientes para tomar una decisión rápida: el canal digital está pagando más y la ventaja no es marginal.
Por qué pasa esto
Los bancos suelen ofrecer mejores tasas por homebanking por dos razones claras: reducir costos operativos y fomentar el uso de sus plataformas digitales. Al ahorrar en atención presencial, los bancos pueden trasladar parte de esa ganancia a rendimientos más altos para atraer depósitos por canales electrónicos (según la nota del 15/2/2026).
Además, la oferta de constituir plazos fijos desde casa, incluso sin ser cliente, amplió la competencia entre entidades y presionó las tasas al alza en los canales digitales.
Qué riesgos y condiciones revisar
- Requisitos: algunos bancos piden mantener cuenta o acreditar ingresos para ciertas promociones. Verificar la letra chica antes de abrir (fuente: bancos, comunicado en cada entidad).
- Plazos y montos mínimos: las promociones digitales pueden tener montos mínimos distintos; confirmar antes de transferir.
- Retenciones y impuestos: los intereses están sujetos a impuestos en la operatoria habitual; calcular rendimiento neto si interesa comparar con alternativas.
- Liquidez y vencimiento: un plazo fijo a 30 días implica inmovilizar ese dinero; si necesitás flexibilidad, comparar con cajas de ahorro remuneradas o fondos de mercado de dinero.
¿Esto es mejor que ahorrar en dólar o en otras alternativas?
No es lo mismo que ahorrar en moneda extranjera. En nuestra postura previa señalamos que preferimos soluciones formales y diversificadas para proteger ahorros, antes que operar en la plaza informal (vía blue) (posición 14/2/2026). Si el objetivo es proteger poder de compra frente a la inflación, hay que comparar la tasa neta del plazo fijo con la inflación esperada o realizada.
En términos absolutos, una TEA de 28,08% (homebanking) puede no alcanzar a cubrir la inflación interanual real; por eso recomendamos pensar en horizonte y diversificación: parte en instrumentos en pesos que rindan mejor que la inflación (UVA indexados cuando convenga), parte en activos dolarizados por canales formales (cedears, bonos en dólares, billete en cuenta) según tolerancia y reglas personales.
Qué podés hacer hoy (acción concreta)
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Si necesitás estacionar pesos 30 días y tu prioridad es rendimiento con bajo riesgo operativo: preferir el homebanking con 25,00% TNA / 28,08% TEA (según nota 15/2/2026), siempre confirmando requisitos y montos mínimos.
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Si valorás asesoramiento presencial o tenés problemas digitales: comparar la pérdida de rendimiento (≈$1.109,59 sobre $300.000 en 30 días) con el tiempo y tranquilidad que te da la sucursal.
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Para protegerte de la inflación: no dejar todo en plazos fijos cortos. Considerar diversificar parte del ahorro a dólar por vías formales o instrumentos ajustados por inflación (UVA), según perfil y plazo.
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Leer la letra chica: comisiones, imposiciones para nueva cuenta, condiciones de cancelación anticipada. Eso puede borrar la ventaja aparente de una tasa más alta.
Conclusión
La ventaja del homebanking en febrero 2026 es tangible y cuantificable: más tasa y mayor interés al vencimiento por el mismo capital y plazo (datos de la nota del 15/2/2026). Para quien puede operar online y no necesita asesoramiento presencial, la opción digital suele ser la más racional. Para el resto, conviene calcular cuánto se pierde en rendimiento y decidir si ese costo vale la comodidad.
En cualquier caso, la recomendación práctica es: comparar tasas con la misma base (TNA/TEA), chequear condiciones, y no concentrar todo el ahorro en un solo instrumento sin considerar inflación y alternativas de cobertura.