ARCA puso en marcha el nuevo servicio de ‘Declaración Jurada Simplificada’ para Ganancias y, a menos de una semana del vencimiento, contadores reportan errores y exigen prórroga hasta agosto 2026 (según iProfesional, 23/4/2026). La que promete ser una declaración ‘precargada’ llegó con fallas que, en la práctica, dejan al contribuyente sin herramientas para validar lo que ARCA propone como borrador.
¿Qué pasó y por qué los contadores reclaman?
Los reclamos son operativos y concretos: el sistema no trae todos los gastos computables, no precarga algunos datos de sueldos, no permite descargar la información para controles, ni incorpora automáticamente el saldo de percepciones y retenciones del año anterior (iProfesional, 23/4/2026). Además, la importación de comprobantes aparece limitada cuando, según usuarios, debería alimentarse exclusivamente desde el libro IVA digital compras y ventas; y hay que conciliar comprobante por comprobante mes a mes. En las últimas 48 horas los profesionales volcaron ejemplos en redes señalando conciliaciones imposibles y casos de egresos clasificados como ‘no vinculados’ que no pueden modificarse (iProfesional, 23/4/2026). Esa combinación —nuevas inspecciones de ARCA, finalización de planes de pago y un formulario nuevo— es lo que algunos contadores llaman ‘tormenta perfecta’. El punto inmediato es práctico: si no se puede controlar lo que ARCA propone, el contribuyente no puede confirmar la DJ con confianza.
¿Cómo impacta esto en el contribuyente y en el ahorro?
El régimen simplificado viene con límites claros: no pueden adherir quienes superen ingresos anuales de $1.000 millones netos de IVA ni patrimonio total superior a $10.000 millones (ARCA, comunicado citado por iProfesional, abril 2026). ARCA también establece que la adhesión produce efecto liberatorio para el período y presunción de exactitud, salvo irregularidades ‘significativas’ mayores al 15% (según ARCA, abril 2026). Otro cambio material: la prescripción se acorta a 3 años frente a los 5 años anteriores (ARCA, abril 2026), lo que modifica el horizonte de riesgo fiscal para el contribuyente. Para quien tenga rentas mixtas (por ejemplo, sueldos más ingresos de tercera categoría) las fallas del sistema pueden llevar a adhesiones erróneas o a quedar excluido y obligado a presentar por el régimen general, con mayores trámites y potenciales ajustes. Desde la perspectiva del ahorro y la liquidez, esto implica un riesgo concreto: un error que derive en un ajuste puede requerir disponer de efectivo rápido, por lo que la falta de una prórroga y de una herramienta confiable aumenta la prima de riesgo para quienes deben elegir entre estacionar pesos o mantener liquidez en dólares o activos indexados.
¿Qué hacer: pasos concretos para contribuyentes y contadores?
Primero, pedir formalmente la prórroga. Los colegios profesionales y las asociaciones de contadores ya lo están reclamando; replicar la solicitud como contribuyente eleva la presión institucional (iProfesional, 23/4/2026). Segundo, si el contribuyente tiene rentas mixtas o movimientos patrimoniales atípicos, evaluar no adherir al régimen simplificado hasta que ARCA publique correcciones: la adhesión es optativa y puede implicar efecto liberatorio malvenido si el borrador está incompleto. Tercero, documentar y conservar comprobantes: ante la imposibilidad de descargar todo desde el sistema, bajar reportes propios del libro IVA digital, extractos bancarios y guardas de percepciones; conciliar mes a mes aunque ocupe tiempo. Cuarto, preservar liquidez suficiente: recomendamos mantener un fondo de emergencia de 3–6 meses y parte del ahorro en dólares o instrumentos indexados para poder afrontar eventuales devoluciones o ajustes (nuestras recomendaciones del 24/4/2026). Finalmente, exigir a ARCA funcionalidades mínimas: descarga completa de datos, importación fiable desde el libro IVA y posibilidad de edición plena de egresos vinculados. Si ARCA no corrige, la prórroga es la alternativa menos costosa para contribuyentes y para la recaudación eficiente.
Conclusión práctica
No conviene entrar a la Ganancias simplificada por las dudas: si el sistema impide controles básicos, la opción racional es reclamar prórroga, mantener la documentación al día y conservar liquidez para eventuales ajustes. ARCA ofrece beneficios —efecto liberatorio y presunción de exactitud—, pero esos beneficios solo son útiles cuando la plataforma permite verificar lo precargado (ARCA, abril 2026). En este contexto, priorizar la previsibilidad y la capacidad de pago es la decisión que reduce el costo de oportunidad del contribuyente.