El 73% de los directores financieros encuestados por BDO Argentina estima que el IPC cerrará 2026 entre 20% y 30% anual, y advierten que la inercia los coloca más cerca del techo de ese rango (BDO Argentina). Esta expectativa condiciona decisiones de inversión, financiamiento y gestión de costos en las empresas locales.

¿Qué dicen las empresas y cómo se protegen?

Según el informe de BDO Argentina, 73% de los CFOs proyecta inflación anual entre 20% y 30% para 2026, 23% espera menos de 20% y solo 4% prevé más del 30% (BDO Argentina). Frente a ese cuadro, más de la mitad, 55% de los encuestados, dijo que este año va a reinvertir utilidades y 47% plantea acceder a crédito bancario; un cuarto analiza financiamiento en el mercado de capitales (BDO Argentina). Estos números muestran que las empresas priorizan proteger liquidez y ajustar márgenes antes que expandir capacidad productiva. El resultado es una señal mixta: mayor reinversión puede sostener empleo si se orienta a inversión productiva; si se usa para cubrir pasivos o dolarizar balances, la presión sobre la demanda y el empleo puede aumentar.

¿Significa esto que la inflación realmente bajará, como afirma el presidente?

El presidente señaló que la inflación mayorista de los últimos doce meses viaja al 26% anual, que la del bimestre anualizada va al 17% y que la del mes de febrero anualizada ronda 13% (posteos en la red social X del presidente). Es cierto que la inflación mayorista puede adelantarse a la minorista, pero BDO advierte que la inercia mantiene los precios más cerca del 30% anual que del 20% (BDO Argentina). El Gobierno aspira a ver un desplome a partir de julio o agosto, según fuentes oficiales; sin embargo, los directivos no incorporan esa caída rápida en sus planes. Además, agencias externas como Fitch han señalado que la política monetaria uruguaya ha tenido resultados distintos a otras emergentes, lo que subraya la importancia de contexto y ritmo de ajustes en cada país (Fitch). En suma, los números oficiales y las expectativas privadas divergen sobre el horizonte temporal de la baja.

¿Cómo impacta esto en empleo, salarios y producción?

Vemos tres canales clave: inversión, crédito y precios relativos. El 55% que planea reinvertir utilidades y el 47% que buscará crédito bancario muestran disposición a operar en condiciones inflacionarias, pero la calidad de esa inversión importa (BDO Argentina). Si la reinversión se orienta a tecnología, capital productivo y sustitución de importaciones, puede mejorar productividad y sostener empleo; si se usa para cubrir costos financieros o recomponer márgenes, el efecto sobre el empleo puede ser nulo o negativo. Además, la persistencia de asimetrías entre costos y precios obliga a revisar márgenes y portafolios, riesgo que suele traducirse en reducción de fuerza laboral en empresas que no pueden trasladar costos. Por eso insistimos en políticas de crédito y apoyos condicionados a salvaguardas de empleo y en evitar que la consolidación fiscal recaiga sobre jubilados y salarios.

Qué política necesitamos: consolidación con crecimiento y justicia distributiva

Las expectativas privadas reflejan desconfianza sobre la velocidad de la caída inflacionaria y señalan riesgos para la inversión productiva. Apoyamos la búsqueda de consolidación fiscal, pero no a costa de recortes previsionales ni salariales: esas políticas licuarían demanda y perjudicarían empleo (posición editorial). En cambio, proponemos combinar ingresos más progresivos y estables con incentivos a la inversión productiva y crédito barato condicionado a mantenimiento de empleo y readecuación tecnológica. El sector privado ya percibe que la presión tributaria se mantendrá (91% de los CFOs dice que la presión fiscal sobre su compañía se mantendrá igual, según BDO Argentina), por lo que la reforma tributaria anunciada debe enfocarse en progresividad y simplificación para no ahogar la inversión (BDO Argentina). Si la baja de la inflación llega tarde, el único camino sostenible pasa por políticas que eleven productividad, protejan salarios reales y preserven el aparato productivo nacional.