Los Cedears de Alibaba subieron cerca de 8% en dólares tras la publicación de sus resultados trimestrales, impulsados por un crecimiento del negocio de nube e inteligencia artificial. Según la nota de Ámbito, la firma informó ingresos por 243.380 millones de yuanes (unos u$s35.800 millones) con un avance interanual del 3% (vs. mismo periodo del año anterior), mientras que Alibaba Cloud creció 38% interanual. A pesar del salto en Cedears, las ganancias ajustadas se desplomaron cerca de 95% interanual y la compañía registró pérdidas operativas por 848 millones de yuanes frente a beneficios operativos de más de 28.000 millones un año atrás, según Ámbito.
¿Qué hay detrás del salto?
Vemos que el mercado priorizó las perspectivas de crecimiento de la división Cloud y de IA sobre los resultados agregados. Alibaba comunicó ingresos trimestrales 243.380 millones de yuanes (≈u$s35.800 millones), un crecimiento interanual del 3% según Ámbito, pero el motor fue Alibaba Cloud, cuyo ingreso creció 38% interanual, y ya representa cerca del 30% de los ingresos externos del negocio cloud, de acuerdo a la propia compañía citada por Ámbito. La lectura es clara: los inversores apuestan a la escalabilidad y monetización futura de la IA, incluso cuando la rentabilidad actual sufre. La caída de ganancias ajustadas cerca de 95% interanual (según Ámbito) y la pérdida operativa de 848 millones de yuanes muestran que el mercado está valorando expectativas de crecimiento más que flujos de caja presentes. Además, Alibaba anunció un plan de inversión en infraestructura de IA por hasta 380.000 millones de yuanes en tres años, cifra que la compañía podría incluso superar ante la demanda, según Ámbito.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
Los movimientos en Cedears como el salto del 8% en Alibaba (según Ámbito) cambian la dinámica de oferta y demanda de activos externos entre ahorristas locales. Los Cedears brindan exposición a empresas extranjeros sin necesidad de comprar dólares billete, lo que puede canalizar parte del interés por activos internacionales a través del mercado local. Al mismo tiempo, la volatilidad —evidenciada por la caída de utilidades de Alibaba cerca de 95% interanual y su pérdida operativa— implica que los flujos pueden revertirse con rapidez. En el plano macro, estas operaciones no reemplazan la necesidad de reservas: de hecho, según la misma cobertura, el gobierno reportó un rollover del 110% y obtuvo u$s300 millones con los Bonares, cifras que muestran cómo el Tesoro sigue activo en la gestión de financiamiento (según Ámbito). Por eso observamos que mayor acceso a Cedears puede moderar demanda de divisas en el corto plazo, pero no sustituye un ancla fiscal ni la acumulación de reservas transparente que permita reducir la vulnerabilidad cambiaria.
¿Qué significa para el ahorrista y para el tipo de cambio?
Para el inversor particular, la lección es doble: los Cedears son una herramienta para diversificar riesgo cambiario y acceder a crecimiento tecnológico global, pero con fluctuaciones pronunciadas. Alibaba muestra crecimiento en su unidad cloud (38% interanual, según Ámbito) y planes de inversión masiva (380.000 millones de yuanes anunciados), pero también una contracción drástica de la rentabilidad (−95% interanual en ganancias ajustadas). Eso implica que el perfil de riesgo es más de crecimiento con consumo de caja que de generación inmediata de dividendos. Desde la óptica del tipo de cambio, reforzamos nuestra posición: apoyamos mecanismos que faciliten la cobertura y la inversión externa, pero insistimos en que la acumulación de reservas debe ser transparente, no constituir financiamiento encubierto del Tesoro y venir acompañada de anclas fiscales y mayor independencia del Banco Central. Sin esas condiciones, la apertura a instrumentos internacionales mitiga síntomas pero no corrige la enfermedad macroeconómica.
Perspectiva final
El rally en Cedears de Alibaba es un síntoma de cómo la narrativa de la IA puede mover capitales globales y locales. Para los mercados argentinos es una oportunidad para diversificar, pero también un recordatorio de la necesidad de políticas macroeconómicas sólidas. Apoyamos el interés por activos extranjeros y el acceso a empresas líderes, siempre que la política cambiaria y la acumulación de reservas sean consistentes, transparentes y subordinadas a anclas fiscales creíbles, tal como hemos señalado en notas previas.