Los cajeros de las grandes cadenas en Argentina perciben haberes que, con sumas y adicionales, superan el millón de pesos en marzo, y esperan que la revisión paritaria de abril consolide esos refuerzos en el salario básico (iProfesional, 21/03/2026). Esta nota analiza qué significan esos números para el ingreso de los trabajadores y para la negociación colectiva.

¿De qué se trata y cuánto ganan los cajeros?

La escala informada para marzo muestra básicos de convenio que van desde $1.171.091 para la categoría A hasta $1.183.333 para la C (iProfesional, 21/03/2026). A ese piso se suman dos montos no remunerativos: $40.000 y $60.000, que según la nota pasarán a integrarse al salario básico en abril (iProfesional, 21/03/2026). Además, conceptos habituales como antigüedad (1% por año trabajado) y presentismo (8,33% de los rubros remunerativos) aumentan el neto percibido (iProfesional, 21/03/2026). Los grandes supermercados aplican suplementos por riesgo de caja ($131.208) y un bono extraordinario de $170.000 que explican la diferencia frente a otros comercios (iProfesional, 21/03/2026). Para jornales reducidos, el básico proporcional se estima en $585.000 por medio turno (iProfesional, 21/03/2026).

¿Cómo impacta esto en el mercado laboral y en la demanda interna?

Cuando los salarios de un sector clave como comercio suben por incorporaciones al básico, hay dos efectos directos: mejora contractual para los trabajadores y ampliación de la capacidad de compra de hogares que consumen en el propio sector. Ese canal de demanda es crucial en una economía donde el salario es motor del consumo interno; reducirlo para mejorar competitividad sería contraproducente. En términos de empleo, la consolidación de sumas al básico aumenta la masa salarial registrada y mejora cobertura previsional, algo positivo para calidad laboral. Sin embargo, las cadenas alegarán presión de costos y buscarán mecanismos de productividad o ajustes en otras partidas. Por eso es clave que la paritaria combine protección salarial con medidas productivas que eleven productividad, no solo costos laborales.

¿Qué implican las incorporaciones al básico y qué viene en la paritaria de abril?

Transformar sumas no remunerativas en remunerativas cambia la base sobre la que se calculan aportes, obra social y antigüedad, y por tanto mejora la protección social de los cajeros (iProfesional, 21/03/2026). La incorporación de $40.000 y $60.000 al básico en abril establecerá un nuevo piso que servirá de referencia para futuras negociaciones y para otros rubros del convenio 130/75 (iProfesional, 21/03/2026). En la negociación próxima, los gremios buscarán compensar lo perdido por la inflación de los primeros meses del año; las empresas pedirán medidas de ajuste o compensaciones por productividad. Es imprescindible que esa discusión no se traduzca en recortes previsionales o salariales encubiertos, dado el efecto sobre la demanda agregada y la seguridad social.

Conclusión: qué debemos exigir de la negociación colectiva

Vemos que las cifras informadas ofrecen una mejora real en el ingreso de cajeros, pero la clave es que la consolidación se traduzca en empleo formal y en derechos, no en precarización encubierta. Apoyamos una consolidación fiscal que no se financie con recortes previsionales ni salariales y exigimos medidas productivas y progresivas para proteger empleo e industria; lo mismo debe aplicarse al comercio: acompañar subas salariales con inversión en capacitación, tecnología que aumente productividad y crédito para la cadena de suministro. Si la paritaria de abril consolida los montos como remunerativos, habrá que monitorear su efecto en masa salarial y en costos empresariales, y negociar mecanismos que sostengan empleo e impulsen productividad sin trasladar la carga a los trabajadores (iProfesional, 21/03/2026).