ARCA actualizó en mayo 2026 los topes a partir de los cuales las entidades financieras deben informar movimientos: las transferencias se reportan desde $50.000.000 para personas físicas y $30.000.000 para personas jurídicas, mientras que extracciones en efectivo pasan a $10.000.000 (iProfesional, 10/05/2026). Este es el dato central: si entran o salen montos de ese orden, pueden pedir justificantes y retener operaciones hasta clarificar el origen.

¿Qué cambió y qué montos rigen?

Vemos aumentos pronunciados en múltiples rubros. Según la nota de iProfesional del 10/05/2026, los saldos bancarios a fin de mes suben a $50.000.000 para personas físicas y $30.000.000 para personas jurídicas; antes ese límite era $1.000.000. Los plazos fijos informables suben a $100.000.000 para personas físicas y $30.000.000 para jurídicos, cuando previamente el umbral era $1.000.000. Las transferencias y acreditaciones en billeteras pasan a $50.000.000 para personas físicas y $30.000.000 para jurídicas. Además, las compras al consumidor final se permiten hasta $10.000.000 sin reporte adicional; antes se informaban desde $250.000 en efectivo y $400.000 por otros medios. Estos saltos muestran que ARCA elevó los límites en órdenes de magnitud respecto a los umbrales previos (iProfesional, 10/05/2026).

¿Qué información puede pedir ARCA y qué significa eso para usted?

Cuando una transferencia parece no coincidir con el perfil fiscal, ARCA puede solicitar documentación: facturas emitidas, recibos de honorarios, boletos de compraventa, comprobantes de préstamos o certificaciones contables. Las entidades deben suministrar la nómina de cuentas, CVU, montos totales de ingresos y egresos, y el saldo final mensual (iProfesional, 10/05/2026). En la práctica, eso implica que un recibo bancario no basta: hay que tener la cadena documental que pruebe el origen del dinero. Si no se justifica, la operación puede quedar retenida y, en casos extremos, generar sanciones fiscales. Además, las entidades pueden aplicar controles internos por montos menores si la actividad no se ajusta al perfil del cliente.

¿Cómo nos afecta como ahorristas y qué conviene hacer ahora?

Para la persona común, estos límites mayores reducen la cantidad de operaciones pequeñas que se informan automáticamente, pero no eliminan el riesgo de controles sobre montos importantes o movimientos atípicos. Recomendamos tres pasos prácticos: 1) mantener la documentación de ingresos y ventas al día (facturas, recibos, contratos); 2) avisar al banco si espera recibir un monto elevado para evitar bloqueos preventivos; 3) no fraccionar una operación grande en muchas transferencias para sortear controles, porque eso puede activar alertas adicionales (iProfesional, 10/05/2026). Además, conservar un fondo de emergencia en pesos para obligaciones locales y reservar parte del ahorro en dólares o instrumentos indexados sigue siendo prudente ante la volatilidad macroeconómica.

Recomendaciones prácticas y cierre

Vemos dos prioridades: formalidad y liquidez. Formalidad significa tener respaldos: facturas, contratos y comprobantes bancarios ordenados para demostrar el origen de fondos. Liquidez significa mantener un colchón en pesos para gastos locales y una porción en dólares o instrumentos que resguarden poder de compra, conforme a nuestras posiciones previas. Si una transferencia quedó retenida, presentar la documentación solicitada y comunicarse con el banco es la vía más rápida. En resumen: los nuevos umbrales (por ejemplo, $50.000.000 para transferencias personas físicas y $10.000.000 para extracciones en efectivo) hacen menos frecuentes los controles automáticos de pequeño monto, pero no eximen de justificar ingresos grandes ni de mantener orden fiscal (iProfesional, 10/05/2026). Actuar con documentación y sentido común evita sorpresas.