La ANSES aplicará en abril un aumento del 2,9% mensual (dato de inflación de febrero según el INDEC, publicado el 12/3/2026), que se traduce en una jubilación mínima de $380.286,25. Con el bono extraordinario de $70.000 —que se mantiene en valor nominal— ningún jubilado que cobre la mínima percibirá menos de $450.286,25 en abril (ANSES vía iProfesional, 15/3/2026). Este primer párrafo resume la novedad y su efecto inmediato en el bolsillo.

El ajuste: cuánto sube y de dónde sale

El aumento del 2,9% es la variación mensual del IPC de febrero publicada por el INDEC (12/3/2026) y se traslada automáticamente por la fórmula de movilidad a los haberes previsionales para el pago de abril. Según los cálculos difundidos, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) quedará en $304.243,19 y, sumando el bono, en $378.314,27; las Pensiones No Contributivas (PNC) tendrán un haber base de $266.170,81 y totalizarán $340.289,48 con el refuerzo (ANSES vía iProfesional, 15/3/2026). Además, las asignaciones familiares y la AUH se actualizan automáticamente: la AUH será $136.666 por hijo y la asignación por hijo con discapacidad $445.003 (ANSES vía iProfesional, 15/3/2026). Cada número proviene de los datos oficiales reproducidos por la nota de iProfesional que cita a ANSES e INDEC.

¿Qué significa esto para el poder de compra de los jubilados?

Un aumento porcentual aplicado sobre haberes que incluyen un componente fijo tiene efecto mixto: nominalmente el haber base sube 2,9%, pero el bono fijo de $70.000 no se actualiza por la movilidad, por lo que su peso relativo cae con el tiempo y atenúa la suba real del ingreso (ANSES vía iProfesional, 15/3/2026). Es importante recordar que la fórmula de movilidad compara meses distintos: este ajuste de abril se calcula sobre los haberes de marzo, por lo que es una comparación mes a mes. Además, algunos descuentos obligatorios —como el aporte a la obra social PAMI— se calculan sobre el haber sin incluir el bono, lo que reduce el monto disponible para gasto corriente. En la práctica, si la inflación mensual se mantiene en torno a 2–3% a corto plazo, el ajuste ayuda a no perder tanto terreno; si vuelve a acelerarse, la mejora nominal será insuficiente para recuperar poder de compra real.

¿Qué puede hacer un jubilado o familiar ahora?

Primero, revisar el resumen de haberes cuando se cobre: confirmar que el haber base, el bono y los descuentos (PAMI, otros) estén bien registrados. Segundo, priorizar el control de gastos y evitar endeudarse en préstamos con CFT alto; si se necesita financiamiento, comparar ofertas y simular el costo total. Tercero, quien tenga ahorros debe evaluar dividirlos: conservar una parte en dólares y otra en instrumentos indexados para preservar valor frente a la inflación, como venimos recomendando en notas previas (posicion editorial consistente). Cuarto, formalizar ingresos y mantener documentación de movimientos y transferencias para evitar problemas con requisitos de ANSES o bancos. Por último, si existen anticipos o débitos automáticos que se puedan postergar, simular su impacto en el presupuesto mensual antes de autorizarlos.

Conclusión práctica

El aumento del 2,9% (INDEC, 12/3/2026) significa una mejora nominal que ayuda en el corto plazo: la mínima será $380.286,25 y con el bono $450.286,25 en abril (ANSES vía iProfesional, 15/3/2026). Sin embargo, el bono fijo no se indexa, con lo que su capacidad para compensar inflación se erosiona con el tiempo. La recomendación práctica es revisar recibos, evitar créditos caros, formalizar documentación y mantener parte del ahorro en dólares o instrumentos indexados para preservar poder adquisitivo. No es una solución mágica, pero son medidas concretas que cualquier beneficiario o familiar puede implementar desde mañana.