Economía

Investigan si Flávio Bolsonaro se fugó a la Argentina para viajar a EE.UU.

La Policía Federal de Brasil rastrea la frontera con nuestro país tras versiones de que el senador cruzó por Iguazú en un jet privado. Migraciones argentina desmiente su ingreso.

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Barrera baja y una garita en un paso fronterizo con la ruta vacía
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

La Justicia brasileña investiga si el senador Flávio Bolsonaro salió de Brasil hacia la Argentina para luego volar a Estados Unidos en un avión privado, en medio de dos causas por presunta corrupción, lavado de dinero y tráfico de influencias que tramitan en el Supremo Tribunal Federal.

Según versiones periodísticas que circularon este martes 27 de octubre de 2026, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro habría cruzado la frontera por el paso entre Puerto Iguazú y Foz de Iguazú para abordar un jet Gulfstream G400 con destino a EE.UU. en plena madrugada.

Sin embargo, la Dirección Nacional de Migraciones emitió un comunicado tajante: "No registra ingreso alguno de Flávio Bolsonaro a la República Argentina". Fuentes del Ministerio de Seguridad argentino confirmaron lo mismo: no hubo ingreso ni requerimiento alguno.

Las autoridades también revisaron un avión privado que estuvo en el Aeropuerto Internacional de Iguazú. Constataron que la documentación de la empresa estaba en regla, pero no había ningún plan de vuelo que incluyera a la familia Bolsonaro.

La Policía Federal de Brasil está verificando todos los pasos fronterizos. Hasta ahora, las revisiones indican que el senador no pasó por ningún puesto oficial habilitado entre Brasil y Argentina. Desde el entorno de Flávio, el senador Rogério Marinho negó categóricamente la salida: "No salió".

El contexto es delicado. Menos de 24 horas después de perder el balotaje presidencial contra Lula, el juez Alexandre de Moraes le prohibió salir del país y le ordenó entregar los pasaportes. El plazo vence en las próximas horas y, según trascendió, hasta el momento no habría cumplido con la entrega.

Flávio enfrenta dos investigaciones en el STF. Una gira en torno al financiamiento de la película Dark Horse, sobre la vida de su padre: se investigan pedidos de 134 millones de reales (unos u$s24 millones) a un banquero y si esos fondos tuvieron el destino declarado. La otra analiza sus vínculos financieros con el abogado Willer Tomaz, relacionado con empresas bajo sospecha de movimientos irregulares de dinero y apuestas deportivas. En una de las cuentas analizadas, Flávio figuraba como usuario master con permisos de administración.

El senador niega las acusaciones y habla de persecución política. En un video publicado en sus redes, vinculó la medida judicial con el resultado electoral: "Fue una decisión tomada conforme el resultado de la elección. Una cuestión política".

El caso genera ruido en la frontera argentino-brasileña, aunque por ahora las autoridades de ambos países coinciden en que no hay registro de que Flávio haya ingresado a territorio nacional. La Policía Federal brasileña sigue rastreando su paradero mientras vence el plazo para entregar los pasaportes y se mantiene la prohibición de contacto con Tomaz.

Más allá del aspecto judicial y político, el episodio vuelve a poner en evidencia cómo las tensiones en Brasil pueden tener eco inmediato en pasos fronterizos argentinos como Iguazú, zona de mucho movimiento turístico y comercial entre ambos países.

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