Vuelven los créditos ANSES: el plan para desendeudar hasta $1.500.000
Proyecto busca usar recursos del FGS para transferencias dirigidas que cancelen pasivos, con tope de $1.500.000 y descuento máximo del 30% del ingreso neto.
Los impulsores del proyecto buscan reactivar una versión dirigida de los Créditos ANSES para cancelar deudas de beneficiarios sin entregar efectivo en mano. El tope propuesto es de $1.500.000 y la operatoria sería 100% digital, con transferencias directas al acreedor y un descuento mensual que no puede exceder el 30% del ingreso neto (según iProfesional, 15/3/2026).
¿Qué propone exactamente el proyecto?
La iniciativa plantea una línea de desendeudamiento dirigida a grupos vulnerables y con acceso limitado al sistema financiero. El monto máximo sería $1.500.000 y la tasa se fijaría en TAMAR más 10 puntos porcentuales (anual), según el texto difundido (según iProfesional, 15/3/2026). No habría entrega de efectivo: el solicitante indicaría a qué banco, financiera o emisor de tarjeta se adeuda y ANSES transferiría directamente al acreedor.
El proyecto incluye auditorías automáticas y tramitación vía la plataforma Mi ANSES para evitar intermediarios. Además introduce un tope operativo: el descuento mensual no podrá exceder el 30% del ingreso neto del solicitante (mensual, según iProfesional, 15/3/2026). Los impulsores justifican el esquema como una forma de evitar que la inflación licúe el alcance del programa, con un ajuste automático según la evolución del Salario Mínimo Vital y Móvil (según iProfesional, 15/3/2026).
¿A quiénes sirve y qué riesgos presenta?
El universo objetivo incluye titulares de AUH y AUE, jubilados y pensionados con ingresos hasta seis haberes mínimos, PNC, personal de casas particulares registrado y monotributistas categorías A a D. En conjunto serían más de 10 millones de personas con acceso limitado a crédito bancario formal (según iProfesional, 15/3/2026). La intención declarada es rescatar hogares atrapados en tasas de tarjetas o prestamistas informales que pueden llegar a cobrar hasta 200% anual (anual, según iProfesional, 15/3/2026).
Los riesgos son prácticos y fiscales. El uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) ya genera reparos políticos y técnicos, y el oficialismo ya anticipó objeciones (según iProfesional, 15/3/2026). Además existe riesgo de selección adversa: si el esquema facilita reestructurar deudas sin cambiar conductas financieras, la morosidad podría persistir. Por último, hasta que la ley no esté sancionada, cualquier oferta de inscripción anticipada es falsa; ANSES no tiene formularios vigentes hoy (según iProfesional, 15/3/2026).
¿Qué puede hacer quien podría acceder o sus familiares ahora?
Primero: no caer en estafas. No hay formularios abiertos; toda gestión debe pasar por Mi ANSES cuando la ley esté vigente (según iProfesional, 15/3/2026). Segundo: ordenar documentación y formalizar ingresos. Tener recibos y comprobantes agiliza la evaluación y evita rechazos por falta de información. Recomendamos simular el descuento: si el tope es 30% del ingreso neto mensual, calcular si ese recorte permite pagar gastos básicos antes de aceptar.
En términos de cartera: priorizar cancelación de pasivos con mayor CFT y mayor riesgo de cobranza extrajudicial. Mantener parte del ahorro en dólares o instrumentos indexados sigue siendo prudente para proteger el poder adquisitivo frente a inflación, y evitar tomar créditos con CFT elevado salvo que sea estrictamente necesario. Finalmente, documentar todo y no autorizar débitos automáticos sin leer contratos.
¿Qué impacto fiscal y previsional podría generar la iniciativa?
El punto más debatible es el uso del FGS, que administra reservas destinadas al sistema previsional. El debate no es solo técnico: implica ponderar un alivio social inmediato contra la preservación de recursos para jubilaciones futuras. El proyecto tendría que sortear discusiones en Diputados y Senado; si logra media sanción en marzo podría tratarse en el Senado en abril o mayo y entrar en vigencia en el segundo semestre de 2026 (según iProfesional, 15/3/2026).
En resumen, la propuesta ofrece una salida dirigida para deudores vulnerables, pero llega con interrogantes fiscales y de diseño. Mantenemos la recomendación: conservar parte del ahorro en dólares e instrumentos indexados; formalizar ingresos y mantener la documentación antes de solicitar o autorizar transferencias si el programa avanza.