La Dirección Nacional de Vialidad oficializó aumentos en los peajes de los Accesos Norte y Oeste: para vehículos de categoría 1 con TelePASE la tarifa será de $497,08 fuera de hora pico y $596,49 en hora pico, según la Resolución 297/2026 publicada en el Boletín Oficial y reportada por Ámbito el 5/3/2026. Entrará en vigencia una vez difundida durante dos días consecutivos en medios, y el esquema aumenta la diferencia entre TelePASE y pagos manuales para preparar el paso al peaje sin barreras.
¿Cuánto te va a costar en el bolsillo?
Si se usa el Acceso Norte o Oeste a diario, el impacto no es marginal. Tomemos un ejemplo: un trabajador que cruza en hora pico dos veces por día durante 22 días hábiles (44 pasadas) pagará 44 x $596,49 = $26.245,56 al mes usando TelePASE (tarifas según Ámbito/Resolución 297/2026). Si paga con sistemas manuales o electrónicos sin TelePASE —que la nota indica pueden «prácticamente duplicar» el monto— el mismo usuario podría afrontar alrededor de 44 x $1.192,98 ≈ $52.491,12. Ese cálculo es una ilustración simple pero permite dimensionar la magnitud: pasar del tag a pago manual puede convertir un gasto mensual grande en uno mucho más oneroso. Además, para vehículos de mayor porte la escala es progresiva: categoría 2 será $994,15 fuera de pico y $1.192,99 en pico; categoría 3 $1.988,30 y $2.385,97; categoría 7 llega a $4.970,74 y $5.964,94 (Ámbito/Resolución 297/2026).
¿Por qué suben y qué busca Vialidad Nacional?
La suba se formalizó con la Resolución 297/2026 (Boletín Oficial) luego de un pedido de revisión de las concesionarias Autopistas del Sol S.A. (Acceso Norte) y Grupo Concesionario del Oeste S.A. (Acceso Oeste), según informó Ámbito el 5/3/2026. Es relevante el contexto: durante 2024 quedó suspendido el mecanismo de ajustes mensuales, por lo que este aumento representa la reanudación del ajuste tarifario tras esa pausa. Vialidad busca, según la misma comunicación, incentivar el uso de TelePASE y preparar la transición al modelo de peaje sin barreras (free flow). En términos operativos, la nota enumera 11 estaciones afectadas en el Acceso Norte y 18 en el Acceso Oeste (Ámbito), lo que muestra que el impacto es amplio y no localizado a una sola bocana. La exigencia de difusión por dos días antes de la entrada en vigencia es la vía formal que marca la resolución; conviene estar atento a esos avisos para saber la fecha exacta de aplicación.
Qué conviene hacer: opciones prácticas y recomendación
Ante esta realidad hay respuestas concretas y simples, que es lo que suele funcionar: 1) instalar TelePASE si se cruza con frecuencia: el diferencial entre tag y pago manual puede ser la diferencia entre un gasto razonable y uno que duela cada mes (tarifas según Ámbito/Resolución 297/2026); 2) reducir viajes en auto: combinar viajes, teletrabajo parcial o carpooling reduce pasadas y, por ende, el impacto; 3) evaluar alternativas de transporte público o combinadas en recorridos donde la diferencia costo/tiempo lo permita; 4) para empresas de transporte o camioneros, revisar la planificación de horarios fuera de pico cuando sea posible, ya que la diferencia entre fuera y pico es del orden de $99,41 por pasada en categoría 1 (596,49 − 497,08, cifras de Ámbito). Desde la perspectiva del ahorro recomendamos mantener parte de los excedentes en dólares y otra parte en instrumentos indexados: la subida de costos recurrentes (peajes, combustible, mantenimiento) es un ejemplo de por qué conviene proteger poder de compra con estrategias diversificadas, tal como venimos proponiendo en notas anteriores. No es una solución mágica: es gestión práctica del costo de bolsillo frente a decisiones regulatorias que empujan al uso de sistemas automáticos.
En conclusión: si usás estos accesos con regularidad, conviene calcular cuántas pasadas hacés por mes y comparar el costo con y sin TelePASE (usar las tarifas oficiales de la Resolución 297/2026/Boletín Oficial y el reporte de Ámbito del 5/3/2026). Instalar el tag suele ser la opción más simple para reducir el golpe mensual; y, en paralelo, ajustar ahorro y presupuesto para cubrir aumentos en costos de movilidad, privilegiando instrumentos que preserven valor como dólares o activos indexados.