El Riesgo País de la Argentina cerró el viernes 6 de marzo de 2026 en 575 puntos básicos, de acuerdo con Rava Bursátil, tras una caída promedio diaria del 0,9% en los bonos soberanos en dólares. Ese número sintetiza la prima que exigen los mercados por prestarle al país y volvió a acercarse a los 600 puntos intradía que habían asustado a los inversores durante la semana.

¿Qué pasó con el Riesgo País y por qué subió?

Vemos que el salto a 575 puntos no es solo un fenómeno doméstico: coincidió con un retroceso de alrededor del 1% en las bolsas de EEUU y Europa y con un fuerte repunte del petróleo, que superó los USD 90 por barril y acumuló una alza cercana al 35% en los últimos siete días, según la cobertura del mercado. En la sesión el indicador arrancó en 544 unidades y tocó un máximo de 575, según Rava Bursátil; en la semana mostró volatilidad marcada: 567 el lunes, 573 el martes, 534 el miércoles y 546 el jueves. El EMBI de JP Morgan refleja ese sentimiento global de aversión al riesgo: cuando los activos refugio suben, los emergentes pagan la factura. Para Argentina, que necesita mantener una prima contenida para volver a mercados voluntarios, perforar sostenidamente los 500 puntos sería el umbral deseable.

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

La suba del Riesgo País encarece el fondeo en dólares tanto del sector público como del privado. El Gobierno colocó un nuevo bono por US$ 150 millones a una tasa de 6,89%, según la propia nota, pero ese esfuerzo convivió con bajas en títulos como GD35 y GD29, que lideraron las pérdidas. En la jornada el S&P Merval subió 2,2% en pesos —según Rava—, una señal de que el mercado local puede moverse en distinta dirección por flujos en moneda local o apuestas tacticas, pero el efecto sobre el costo de capital es claro: mayores primas implican tasas más altas para refinanciar vencimientos y desalientan emisiones externas. Además, un shock petrolero elevará la inflación importada y puede presionar el tipo de cambio, lo que a su vez suele consumir reservas si el Banco Central interviene para estabilizar el mercado.

¿Qué deberían hacer las autoridades?

Desde nuestra mirada, la prioridad es evitar que la acumulación de reservas sea un parche que esconda financiamiento fiscal encubierto. Respaldamos la acumulación de reservas del BCRA solo si no constituye financiamiento encubierto del Tesoro y exigimos total transparencia sobre compras y emisiones. Con un Riesgo País en 575 puntos, las autoridades deben combinar tres gestos: mostrar una hoja de ruta fiscal creíble para reducir el déficit, preservar la independencia operativa del Banco Central y comunicar con claridad las compras de divisas y su fuente de financiación. A corto plazo conviene priorizar la transparencia de la deuda y coordinar vencimientos para evitar picos de refinanciación. A mediano plazo, bajar la prima requiere sostenibilidad fiscal y señales claras de que el Central no será herramienta de caja permanente.

En síntesis, la suba del Riesgo País es un recordatorio de que los choques externos —como el petróleo— se transmiten rápido aquí y que la recuperación de la confianza exige políticas coherentes. Mantener una política monetaria creíble, transparencia en las compras de reservas y un plan fiscal creíble son condiciones necesarias para que el indicador vuelva a niveles que permitan financiamiento a tasas manejables.