El REM del Banco Central muestra una mediana del dólar mayorista de $1.410 para mayo y una expectativa de inflación mensual que cae de 2,6% en abril a 1,8% en agosto, según el relevamiento publicado el 7 de mayo de 2026.

¿Qué dice el REM y por qué importa?

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) consultó a 45 participantes y arrojó una mediana para el tipo de cambio de $1.410 en mayo y $1.676 a fin de año (variación anual esperada 15,8%), según el BCRA (REM, 7/5/2026). También prevé una inflación mensual de 2,6% en abril, 2,3% en mayo, 2,1% en junio, 2,0% en julio y 1,8% en agosto (todas en base mensual, REM del BCRA). Estas cifras importan porque condensan la visión agregada del mercado sobre precios relativos, ritmo de devaluación y expectativas de inflación, y sirven como ancla para precios, salarios y contratos. Además, el REM compara su mediana con los precios que se negocian en el mercado de futuros: el “top 10” de analistas estima $1.611 para fin de año, cercano al dólar futuro negociado en Matba-Rofex para diciembre en torno a $1.617 (Matba‑Rofex, datos de mercado).

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

Una proyección de dólar relativamente estable para los próximos meses reduce la presión sobre la brecha cambiaria y mejora previsibilidad para importadores y empresas exportadoras. Hoy el mayorista cotiza cerca de $1.393 y acumula una baja superior al 4% en lo que va del 2026, mientras que el techo de la banda cambiaria está en $1.716, es decir, la brecha con ese tope es del 23% (datos del BCRA y REM). Para el ahorrista en pesos, una tasa real positiva relativa a la inflación es clave: si la moneda local rinde más que la inflación esperada, los depósitos pierden menos poder adquisitivo. Para el inversor institucional, una proyección de devaluación anual del 15,8% reduce el riesgo de descalce cambiario en carteras con cobertura moderada. Sin embargo, la estabilidad prometida depende de flujos y confianza: sin ellos, los precios proyectados son frágiles.

¿Son sostenibles las compras de reservas?

El BCRA compró u$s35 millones el jueves y acumula compras por cerca de u$s7.400 millones desde el 5 de enero, con reservas brutas que alcanzan u$s45.951 millones, según el reporte citado por iProfesional y datos oficiales del BCRA. A primera vista, la acumulación parece robusta; a la vez, analistas como Maximiliano Gutiérrez de la Fundación Mediterránea advierten que el aumento de compras no se trasladó en la misma magnitud a las reservas netas por incorporación de vencimientos futuros y compromisos exigibles (Fundación Mediterránea). Eso sugiere que parte del crecimiento de reservas puede ser contable o condicionado por swaps y compromisos que no aumentan la holgura real de la cuenta corriente de la autoridad monetaria. En suma, comprar divisas es positivo si mejora la capacidad de intervención real del BCRA; no lo es si solo maquilla posiciones frente a vencimientos.

Qué falta: anclas fiscales e independencia del BCRA

La observación clave es que las expectativas favorables del REM y las compras del BCRA solo son creíbles si vienen acompañadas de disciplina fiscal y mayor autonomía monetaria. Fitch subió la nota de la deuda a B- y Moody’s mencionó la consolidación fiscal como condición para mejoras futuras, pero también advirtió sobre la incertidumbre política y la capacidad de afrontar vencimientos en moneda extranjera (informes de Fitch y Moody’s, mayo 2026). Desde nuestra perspectiva, la acumulación transparente de reservas es bienvenida, pero debe descartarse cualquier financiamiento encubierto del Tesoro. Sin anclas fiscales —reducción sustentable del déficit— y una señal clara de mayor independencia del BCRA, la estabilidad cambiaria será frágil y susceptible a reversos cuando cambien los ciclos políticos o se acerquen vencimientos externos.

En conclusión, el REM ofrece un escenario más benigno en el corto plazo: dólar relativamente estable y una inflación que, según el mercado, seguiría desacelerando. Pero la lectura pasa por la credibilidad de las compras del BCRA y por la política fiscal. Sin esas dos condiciones, las expectativas pueden revertirse con rapidez, y la confianza que hoy cotiza en $1.410 podría evaporarse ante choques externos o compromisos fiscales incumplidos.