Con los $100.000 que en marzo se abonan como sumas no remunerativas, los recibos del convenio CCT 130/75 muestran valores brutos por categoría que van desde $1.155.795 hasta $1.218.519 en las escalas principales, según iProfesional. Ese monto se compone de $40.000 prorrogados y $60.000 de recomposición, y la mesa paritaria fija el 30 de abril de 2026 como la fecha en que las sumas dejarán de ser no remunerativas y pasarán al básico (según iProfesional). Esta nota explica qué implica ese traslado para el bolsillo, para el costo empresarial y para la discusión salarial que viene.

¿Qué cambia el 30 de abril y por qué importa?

La novedad central es administrativa pero con efectos reales: los $100.000 que en marzo son no remunerativos se incorporarán al salario básico en su valor nominal a partir del 30/04/2026, según el gremio y la cobertura publicada por iProfesional. Ese paso modifica la base de cálculo de todos los adicionales que se aplican en porcentaje, como el 8,33% por presentismo y el 1% por año de antigüedad citados en la nota, además de vacaciones, aguinaldo e indemnizaciones (según iProfesional). En marzo no hubo aumentos porcentuales sobre los básicos, y las escalas se mantienen estables respecto a febrero, por lo que la incorporación de las sumas es la primera mejora formal que amplía la remuneración computable (según iProfesional). Para quienes cobran complementos por tareas específicas, la elevación del básico puede traducirse en un salto proporcional en esas sumas y en la futura base jubilatoria.

¿Cómo impacta esto en el bolsillo del trabajador y en el costo empresarial?

La incorporación al básico mejora la base sobre la cual se calculan derechos futuros del trabajador: aguinaldo y vacaciones serán mayores en términos nominales porque se computará el básico con los $100.000 incorporados (según iProfesional). Al mismo tiempo, al volverse remunerativo ese tramo, aumentará la base para aportes y contribuciones: eso puede reducir algo el neto a cobrar en el corto plazo por mayores descuentos, y aumentar el costo laboral para el empleador por mayores aportes patronales; el impacto exacto depende de las alícuotas vigentes y de la composición del recibo. Es importante recordar que en marzo las escalas que incluyen las sumas no remunerativas ubican categorías como administrativos y vendedores entre $1.167.268 y $1.218.519 en las bandas altas, montos que reflejan el sostén extraordinario que se fue pagando hasta la unificación (según iProfesional). La mesa de revisión prevista para marzo evaluará la evolución del IPC y la actividad comercial para decidir si se requieren ajustes porcentuales adicionales antes de mitad de año (según iProfesional).

¿Alivio transitorio o recomposición real del salario? Nuestra postura

Vemos con interés que la recomposición se integre al básico: integrar los $100.000 es un paso hacia la consolidación salarial que exige nuestra línea editorial. Apoyamos que la recomposición sea remunerativa y computable para derechos futuros, pero planteamos condiciones claras: la mejora no puede financiarse con recortes al sistema previsional ni con medidas que precaricen empleo; exigimos salvaguardas para el trabajo y que la mesa paritaria garantice que la recomposición se refleje en el básico y no se sustituya por sumas no remunerativas en el futuro. El sector comercio es el más numeroso del país y marca tendencias en las paritarias, por lo que su decisión de llevar los montos al básico el 30/04/2026 (según iProfesional) tiene efecto demostración sobre otras negociaciones. En ese marco, reclamamos que la negociación también oriente incentivos hacia inversión productiva y protección del empleo, como hemos venido sosteniendo en posiciones previas: recomposición integrada al básico y salvaguardas laborales.