Abrimos con la pregunta que nos hacen a diario: si tenés pesos y dudas entre renovarlos en un plazo fijo o pasarte a dólares, ¿qué conviene realmente? No hay una sola respuesta universal, pero sí un método para decidir: definir horizonte, medir costos y comparar rendimientos reales (descontando inflación y comisiones). Aquí explicamos cómo hacerlo, con ejemplos prácticos que podés replicar con las cifras actuales de BCRA e INDEC.
Por qué este debate no es solo coyuntura
En Argentina el ahorro en dólares no es una moda: es una reacción a décadas donde la inflación erosionó el poder adquisitivo del peso. Eso convierte al tipo de cambio en un canal de preservación de valor más que en una apuesta especulativa para muchos ahorristas.
Al mismo tiempo, el plazo fijo es el instrumento de corto plazo más usado por quienes prefieren seguridad nominal y accesibilidad: es fácil, está regulado y el banco garantiza devolución. Pero “seguro” no es lo mismo que “preservar poder adquisitivo”.
En esta columna buscamos herramientas que sirvan más allá de una semana o un mes: cómo comparar según horizonte, cómo incluir impuestos y comisiones, y qué hacer con la parte de ahorro que necesitás disponer en los próximos 12 meses.
Conceptos clave que siempre hay que tener en cuenta
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Tasa nominal vs inflación: si la tasa nominal del plazo fijo es menor que la inflación interanual, el rendimiento real es negativo (pierde poder de compra). Fuente para inflación: INDEC; para tasas activas/promocionales: BCRA y bancos.
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Tipo de cambio como preservador: ahorrar en dólares protege frente a devaluaciones del peso, pero tiene costos (comisiones, impuestos sobre compras o transferencias, y riesgo de controles cambiarios). Fuente: BCRA/AFIP para normativa y cobros.
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Liquidez y acceso: un plazo fijo tradicional exige dejar la plata por un plazo (ej. 30, 60, 90 días); el dólar en caja o cuenta en dólares puede ser más líquido, pero la posibilidad de comprar/vender depende del régimen cambiario vigente.
Cómo comparar, paso a paso (método práctico)
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Definir horizonte y necesidad de liquidez: corto plazo (0–3 meses), mediano (3–12 meses) o largo (>12 meses).
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Obtener cifras actuales: tasa del plazo fijo ofrecida por el banco (nominal anual), inflación interanual (INDEC) y variación del tipo de cambio que te importa (oficial, ahorro, paralelo). Fuentes: BCRA para tasas y cotizaciones; INDEC para inflación.
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Calcular rendimiento real del plazo fijo: rendimiento real anual aproximado = tasa nominal anual - inflación interanual (ambas en la misma base: anual). Ejemplo ilustrativo: si tasa nominal 50% anual y la inflación interanual es 70%, el rendimiento real es -20 puntos porcentuales (pp). Fuente para la fórmula: método estándar de ajuste por inflación.
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Calcular pérdida o ganancia en dólares si te pasás a billetes: medir cuántos dólares comprás hoy con tus pesos y cuántos podrías comprar al final del horizonte si el peso se devalúa. Ejemplo ilustrativo: si el peso se devalúa 30% en el año y tenías $100.000, comprás hoy X dólares y dentro de un año esos dólares valdrán X pero el peso habrá perdido 30% respecto al dólar.
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Incluir costos: impuestos (percepciones por compras con tarjeta en dólares, impuesto PAIS, retenciones en plazas financieras o ganancias), comisiones por compra/venta, y spreads entre compra/venta del billete. Fuente: AFIP y entidades financieras para normativa vigente.
Tres ejemplos numéricos ilustrativos (replicar con tus cifras actuales)
Nota: los números siguientes son ejemplos pedagógicos. Para decidir, reemplazá las cifras por las actuales del BCRA (tasas y cotizaciones) y del INDEC (inflación).
Ejemplo A — horizonte 12 meses, contexto hipotético:
- Plazo fijo: tasa nominal 60% anual (base: nominal anual). Fuente: ejemplo representativo de ofertas bancarias.
- Inflación interanual esperada: 80% (base: interanual). Fuente: ejemplo.
- Rendimiento real aproximado del plazo fijo: 60% - 80% = -20 pp (interanual).
Interpretación: el poder de compra en pesos baja ~20% en términos reales si se mantiene ese escenario.
Ejemplo B — horizonte 12 meses, ahorro en dólares en efectivo:
- Supongamos que hoy con $100.000 comprás USD 200 (ejemplo).
- Si el peso se devalúa 40% en 12 meses, esos USD 200 equivaldrán a $140.000 en el futuro (200 * nuevo tipo de cambio), lo que implica una ganancia en pesos frente a conservarlos en plaza fija.
Fuente y metodología: cotizaciones y eventos cambiarios recogidos por BCRA y casas de cambio; cálculo propio.
Ejemplo C — plazo fijo UVA (indexado por CER)
- Plazo fijo UVA ajusta principal por CER + tasa real (ejemplo: CER + 2% anual).
- Si la inflación interanual es 80% (CER ~ inflación), el rendimiento nominal sería ~82% y el rendimiento real ~2%.
Interpretación: instrumentos indexados (UVA, CER) protegen frente a inflación si la tasa real es positiva.
Estos ejemplos muestran dos cosas: (1) un plazo fijo tradicional con tasa fija puede perder poder de compra; (2) la exposición en dólares preserva valor frente a devaluaciones, pero depende del tamaño de la devaluación y de costos asociados.
Pros y contras de cada opción
Plazo fijo en pesos (tradicional)
- Pros: simplicidad, baja fricción operativa, protección nominal y garantía bancaria a corto plazo.
- Contras: suele rendir menos que la inflación (rendimiento real negativo); exposición al riesgo inflacionario; necesidad de renovar al vencimiento con la tasa del momento.
Dólar cash o cuenta en dólares
- Pros: preservación de valor frente a devaluaciones; histórica preferencia como refugio; útil para gastos en moneda dura.
- Contras: controles cambiarios posibles, comisiones, percepción tributaria en ciertas operaciones, menor rendimiento real si el tipo de cambio no se mueve tanto.
Plazo fijo UVA / instrumentos indexados por CER
- Pros: protegen capital contra la inflación porque ajustan por índice de precios; pueden ofrecer tasa real positiva.
- Contras: menos ofrecidos por todos los bancos, pueden tener limitaciones de acceso y volatilidad en la tasa real si se negocia en plaza secundaria.
CEDears y activos en dólares financieros
- Pros: permiten exposición a activos internacionales sin sacar fondos del país; potencial de diversificación.
- Contras: riesgo de mercado, comisiones, y para algunos productos la conversión a pesos al vender puede implicar retenciones.
Riesgos que no hay que subestimar
- Riesgo de política cambiaria: cambios en reglas, cierres temporales de mercados o nuevas percepciones/retenciones.
- Riesgo inflacionario: la inflación erosiona el ahorro en pesos si la tasa no la compensa.
- Riesgo de liquidez: si necesitás la plata en un momento de estrés, vender dólares o romper un plazo fijo puede implicar costos.
Fuente general: normativa y comunicados del BCRA y AFIP para límites y medidas que afectan operaciones cambiarias e impuestos.
Reglas prácticas para decidir (si querés algo accionable hoy)
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Horizonte <= 3 meses: priorizar liquidez. Mantener parte en pesos líquidos y parte en dólares si necesitás refugio inmediato. Evitar inmovilizar todo en plazos a largo plazo.
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Horizonte 3–12 meses: evaluar mezcla. Una estrategia razonable es: 30–60% en instrumentos protegidos por inflación (UVA/CER o fondos que ajusten por CPI), 20–40% en dólares para refugio, y el resto en pesos líquidos/FCI de corto plazo.
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Horizonte >12 meses: privilegio a preservación de poder adquisitivo y diversificación. Mantener una fracción significativa en dólares y otra en activos indexados o instrumentos en el exterior (por ejemplo, cedears o bonos en dólares si el perfil lo permite).
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Si elegís plazo fijo tradicional: contrastá la tasa nominal anual contra la inflación interanual esperada. Si la tasa nominal < inflación interanual, asumís pérdida real.
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Siempre restar costos: al calcular, restá impuestos, comisiones y spreads de compra/venta.
Qué hacer hoy: checklist rápido
- Paso 1: chequeá la tasa de tu banco para plazo fijo (nominal anual). Fuente: tu homebanking o web del banco.
- Paso 2: verificá la inflación interanual más reciente en INDEC.
- Paso 3: consultá cotización y costos para comprar dólares en la entidad que uses (BCRA, casas de cambio, fintech). Tené en cuenta impuesto PAIS y percepciones si aplican.
- Paso 4: simulá ambos escenarios (plazo fijo vs compra de dólares) en hoja de cálculo descontando impuestos y comisiones.
- Paso 5: decidí según horizonte y tolerancia al riesgo; diversificá entre pesos indexados y dólares si no estás seguro.
Preguntas frecuentes que recibimos
¿Es mejor comprar dólar ahorro o billete físico? Depende: el billete físico evita ciertos límites digitales y puede ser útil si esperás controles, pero tiene riesgos de custodia; comprar por homebanking es más cómodo y queda registrado.
¿Conviene el plazo fijo UVA siempre? Es una buena herramienta para protegerse de la inflación si conseguís una tasa real positiva. Fue útil en etapas de alta inflación, pero hay que mirar cláusulas y comisiones.
¿Debo vender dólares si el peso “se estabiliza”? No hay regla universal. Si tu objetivo fue preservación de valor y eso ya se logró, podés reevaluar con base en nuevos objetivos (gasto, inversión, diversificación).
Conclusión: una recomendación práctica y aplicada
Preferimos una mezcla: no todo en pesos ni todo en dólares. Para la mayoría, mantener una porción del ahorro en dólares como refugio y otra en instrumentos que ajusten por inflación (UVA/CER o activos que rindan por encima del CPI) es la forma más sencilla de proteger el poder adquisitivo sin complicarse demasiado. Si elegís plazo fijo tradicional, que sea para estacionar liquidez corta y no como único vehículo de ahorro si la inflación es alta.
Recordatorio final: los números cambian rápido—antes de tomar una decisión, chequeá tasas en tu banco, la inflación en INDEC y la cotización en BCRA. Si necesitás ayuda para simular escenarios concretos, podés replicar los ejemplos de esta nota con tus cifras y calcular el rendimiento real.
Fuentes y referencias para chequear datos actuales
- Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) — índice de precios al consumidor y variaciones interanuales.
- Banco Central de la República Argentina (BCRA) — tasas promedio, cotizaciones oficiales, comunicación de normas.
- AFIP — normativa sobre percepciones e impuestos aplicables a compra de moneda extranjera.
(Recordá: los ejemplos numéricos de esta nota son ilustrativos; sustituí las cifras por las actuales al hacer tus cálculos.)