El plazo fijo minorista ofrece hoy entre 15% y 19,5% TNA (es decir, alrededor de 1,23%–1,6% mensual) mientras que la inflación de abril fue 2,6% mensual según el INDEC; en la práctica eso sigue significando una pérdida de poder adquisitivo para quien deja pesos en un plazo fijo tradicional (INDEC; iProfesional).

¿Qué pasó con el plazo fijo?

Vemos dos movimientos simultáneos: la inflación desaceleró pero las tasas bancarias bajaron más rápido. El IPC de abril fue 2,6% mensual, 0,8 puntos porcentuales menos que en marzo (INDEC). Sin embargo, los bancos líderes ofrecen TNA entre 15% y 19,5% (equivalente a 1,23%–1,6% mensual) y algunos bancos chicos llegan a 24% TNA (≈1,97% mensual) según el relevamiento publicado por iProfesional. Además, el artículo señala que en los últimos dos meses la renta ofrecida por depósitos cayó hasta 7 puntos porcentuales en promedio (iProfesional). Con la inflación aún por encima del rendimiento de los plazos fijos, la tasa real sigue siendo negativa en el corto plazo, aunque la brecha se estaría cerrando si se cumple la proyección de baja de precios.

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

El plazo fijo compite con el dólar y con otras opciones de estacionamiento. En lo que va de mayo el dólar mayorista mostró un avance mínimo de 0,1% y acumula una caída de 4,5% en 2026 según el mismo informe (iProfesional). Para 2026 el consenso de mercado consultado por FocusEconomics proyecta una devaluación cercana al 16% anual, lo que explica por qué muchos aún prefieren cobertura en billete extranjero. Por ahora, y según iProfesional, el plazo fijo rindió cerca del 9% en lo que va del año frente al retroceso del dólar mayorista; eso lo hace relativamente competitivo frente al tipo de cambio, pero no frente a la inflación mensual. Además, el freno en la demanda de crédito y el aumento de la mora desincentivan subas fuertes en las tasas por parte de los bancos (iProfesional), lo que limita la rápida recuperación del rendimiento real.

Opciones prácticas para el ahorrista

Primera regla: no desarmar el colchón. Mantener 3–6 meses de gastos líquidos sigue siendo la prioridad. Si la meta es liquidez inmediata, el plazo fijo tradicional sigue siendo un estacionamiento razonable a pesar de la pérdida real; comparar tasas entre bancos antes de operar es clave (iProfesional). Para horizontes de ahorro más largos, evaluar UVA o instrumentos indexados que protejan por inflación y considerar parte del ahorro en dólares o activos dolarizados (nuestra posición previa). Evitar perseguir tasas altas en bancos chicos sin chequear contrapartes y condiciones: un 24% TNA puede parecer bueno, pero hay que revisar comisiones, plazos y riesgo. Para diversificar, pensar en cedears o fondos internacionales si se puede dejar la plata quieta.

Nuestra recomendación concreta

Mantener coherencia con las posiciones previas: conservar un fondo de emergencia de 3–6 meses y evitar liquidar dólares salvo urgencia. Antes de renovar un plazo fijo, comparar la TNA ofrecida (15%–19,5% en bancos grandes; hasta 24% en bancos chicos según iProfesional) y medir esa tasa contra la inflación mensual proyectada por REM/BCRA (por ejemplo REM: mayo 2,3%, junio 2,1%, julio 2,0%, agosto 1,8% — BCRA REM). Si la necesidad es estacionar caja por 30 días, elegir la opción que minimice costos y preserve liquidez; si el objetivo es ahorro real, priorizar instrumentos indexados o cobertura en dólares según tolerancia al riesgo. No recomendamos buscar “atajos” en productos complejos: en este contexto la simplicidad y la diversificación son la mejor defensa contra pérdidas reales.