Un plazo fijo de $1.000.000 a 30 días en el Banco Nación rinde $16.849 si se hace en sucursal (TNA 20,50%) y $18.082 si se hace por home banking (TNA 22,00), según Ámbito que cita la entidad (6/4/2026).

¿Qué nos dice la cifra y por qué importa?

Lo primero: esas dos cifras no son un detalle menor. La diferencia de $1.233 entre canales equivale a 1,233% del capital por mes y se acumula si renovamos mes a mes. El artículo informa un rendimiento mensual entre 1,6% y 1,8% (Ámbito/Banco Nación). Para comparar bien: 1,8% mensual capitalizado da aproximadamente 24% efectivo anual (cálculo: (1+0,018)^12-1 ≈ 0,24). Ese número nos sirve para medir si el plazo fijo preserva poder de compra frente a la inflación o si conviene buscar alternativas. Además, la tasa anunciada por el banco se mantiene fija durante el plazo, lo que da previsibilidad pero no protección contra subas de precios.

¿Conviene renovar el plazo fijo o pasarse a dólares?

La respuesta depende de dos preguntas concretas: cuánto tiempo podés dejar la plata inmovilizada y qué horizonte de protección buscás. El plazo fijo es previsible —sabés de antemano los $16.849 o $18.082 de interés en 30 días (Banco Nación/Ámbito, 6/4/2026)— pero tiene baja liquidez: durante el mes el dinero no está disponible sin perder intereses. Si el objetivo es estacionar excedentes por semanas o meses y priorizar seguridad, la opción digital (home banking) es preferible por pagar más.

Para protegerse de la inflación estructural o de devaluaciones, la estrategia de mantener parte en dólares o instrumentos indexados sigue siendo razonable. Nuestra postura previa del 31/3/2026 recomendaba usar plazos fijos digitales o UVA como estacionamiento; esa recomendación se mantiene salvo que aparezcan tasas en pesos claramente por encima de la inflación esperada.

¿Cómo impacta esto en tu bolsillo si renovás mes a mes?

Un ejemplo práctico: $1.000.000 renovados 12 veces a 1,8% mensual se transforman en cerca de $1.238.000 al año (cálculo aproximado: (1+0,018)^12 ≈ 1,238), es decir, una ganancia nominal cercana a $238.000. Si usamos la cifra exacta de $18.082 por mes (home banking), eso equivale a 1,8082% mensual y a alrededor de 24% efectivo anual ((1+0,018082)^12-1 ≈ 0,24). Esos números sirven para comparar con otras alternativas: un FCI en dólares, un plazos fijo UVA o comprar dólares cash.

Importante: el rendimiento real depende de la inflación interanual. Si la inflación esperada supera el 24% anual, el plazo fijo en pesos pierde poder de compra aunque dé interés nominal. Por eso es clave comparar la tasa anualizada del plazo fijo con la expectativa de precios y con alternativas dolarizadas.

Qué hacer ahora: opciones concretas y simples

  1. Si necesitás liquidez en 30–90 días: usar plazo fijo por home banking para obtener la TNA más alta disponible (22,00% según Banco Nación/Ámbito, 6/4/2026). Ventaja: previsibilidad; contra: riesgo inflacionario.

  2. Si buscás preservar poder de compra a mediano plazo: mantener parte del ahorro en dólares o en instrumentos indexados (UVA) y no poner todo en plazos fijos en pesos. Esto es coherente con nuestras recomendaciones previas (31/3/2026 y 5/4/2026).

  3. Si tenés excedente y podés tolerar volatilidad: diversificar con CEDEARs o un FCI en dólares, pero solo con horizonte y documentación en orden.

Regla práctica: tener siempre un fondo de emergencia líquido de 3–6 meses, estacionar excedentes en plazos fijos digitales si se necesita seguridad a muy corto plazo, y reservar una porción del portafolio para cobertura cambiaria o indexada. Evitar decisiones por pánico y no poner todo el ahorro en un solo instrumento.