El Merval medido en dólares muestra una caída cercana al 4,5% desde el inicio de 2026, mientras que los mercados de la región registran rendimientos positivos (según Balanz, replicado por iProfesional, 13/2/2026). Al mismo tiempo, el Banco Central habría comprado más de USD 1.100 millones en enero y las reservas se ubicarían en torno a USD 44.500 millones (Balanz, iProfesional, 13/2/2026). Esos tres números conforman el mapa inmediato: acciones rezagadas, acumulación de reservas y una expectativa de menor riesgo país que todavía no se volcó plenamente a la renta variable.

Por qué importa el dato

El mercado mira al tipo de cambio y a las reservas como termómetros: la compra de reservas da señales de orden cambiario y reduce la probabilidad de saltos abruptos. Que el BCRA haya comprado más de USD 1.100 millones en enero (Balanz/iProfesional, 13/2/2026) y registre reservas cercanas a USD 44.500 millones fortalece la credibilidad del esquema. Sin embargo, la credibilidad debe confirmarse en el tiempo: el alivio temporal no es suficiente para que los inversores empiecen a pagar consistentemente por riesgo accionario.

El detrás de escena: bonos, acciones y riesgo

En 2025 los bonos soberanos en dólares avanzaron cerca de 18% (en dólares, según Balanz/iProfesional), los bonos corporativos casi 10% y las acciones retrocedieron alrededor de 5% (Balanz/iProfesional, 13/2/2026). Esa asimetría muestra que los inversores privilegian ahora la deuda sobre la renta variable porque los bonos ajustan más rápido a señales de orden fiscal y cambiario. El riesgo país, situado en torno a 517 puntos básicos (Balanz/iProfesional), es otro termómetro: una compresión hacia la zona 400–450 pb podría bajar el costo de capital, pero no garantiza por sí sola que las ganancias empresarias mejoren.

Qué pide el mercado para que el Merval se recupere

La renta variable no solo requiere confianza macro, sino resultados corporativos. Balanz recuerda que el índice sigue cerca de 18% por debajo de su máximo en dólares de enero de 2025 y que desde comienzos de 2023 acumuló una suba cercana al 255% (Balanz/iProfesional, 13/2/2026). Eso implica que, si bien el camino previo fue fuerte, el mercado ahora exige señales de estabilidad y una recuperación más pareja de la actividad —no solo compras puntuales de reservas— para justificar entrar en acciones con mayor peso.

Qué acciones y por qué

Los analistas de Balanz destacan a Central Puerto, Ternium, Pampa Energía y Metrogas como candidatos con mejor perfil para capturar un cambio de etapa, y se muestran más cautos con Edenor y LAR (Balanz/iProfesional, 13/2/2026). La lógica es consistente: energía y hierro tienen exposición a precios internacionales y caja operativa que puede mejorar con menor volatilidad cambiaria, mientras que empresas con fuerte riesgo regulatorio o flujo de caja en pesos quedan más expuestas al escenario doméstico.

El porqué de nuestra postura editorial

Respaldamos que el BCRA acumule reservas; es una condición necesaria para reducir incertidumbre y permitir que el costo de capital baje. Pero esa acumulación debe venir acompañada de reglas claras: el BCRA no puede convertirse en financiamiento encubierto del Tesoro. Si la acumulación es coherente con independencia operativa y límites legales, el mercado externo y la renta variable pueden beneficiarse. En caso contrario, la aparente mejora será frágil y la brecha entre bonos y acciones se mantendrá.

Riesgos y horizonte

El escenario base que describe Balanz contempla una mejora gradual de la macro y recuperación de ganancias a partir del primer trimestre de 2026 (Balanz/iProfesional). No es una promesa automática: febrero suele ser estacionalmente débil para acciones y la heterogeneidad sectorial —PIB apenas 1,3% por encima de 2023 según el informe citado— demora la traducción a resultados corporativos (Balanz/iProfesional, 13/2/2026). En síntesis, hay oportunidades selectivas, pero solo con reservas acumuladas de forma transparente y sin que el BCRA pierda independencia.

Conclusión

Vemos potencial en nombres concretos y en la posibilidad de que el Merval recupere terreno, pero esa esperanza tiene un requisito no negociable: la acumulación de reservas debe ser genuina y no un mecanismo de financiamiento del Tesoro. Si se cumplen esas condiciones, la renta variable podría capturar parte del rally regional; si no, la preferencia por bonos y la cautela del inversor se mantendrán.