La morosidad crediticia se disparó: la mora bancaria se triplicó interanualmente, según datos del BCRA.
¿Qué pasó y por qué?
Vemos un salto rápido y generalizado del incumplimiento. Según el BCRA, la morosidad del sistema bancario se triplicó en los últimos 12 meses (interanual) —un salto que remite a niveles que no se veían desde 2001—. Al ampliar el foco, un relevamiento de consultoras muestra que la mora total, sumando bancos, financieras y billeteras virtuales, trepó cerca del 25% a comienzos de este año (relevamiento sectorial citado por iProfesional). Las tarjetas explican buena parte del deterioro: la mora en plásticos casi se duplicó en apenas seis meses, y más del 45% de los usuarios activos opta por pagar solo el mínimo cada mes (datos citados por iProfesional/LCG). El combo de tasas altas, inflación persistente y salarios retrasados convierte al crédito en sostén del consumo y, a la vez, en riesgo sistémico para hogares.
¿Qué hacer si no podés pagar la tarjeta o el préstamo?
Primero: no dejar que el problema se agrave por vergüenza. Armar un presupuesto claro —ingresos netos y gastos fijos— es el primer paso para saber cuánto se puede destinar al servicio de la deuda. Listar todas las obligaciones con monto, tasa y vencimiento ayuda a priorizar. Si la carga excede la capacidad, contactar al acreedor cuanto antes suele dar más alternativas: reprogramaciones, planes de pago o períodos de gracia antes de llegar a la judicialización. Suspendemos el uso de la tarjeta mientras exista saldo impago: cada pago mínimo prolongado aumenta la deuda por intereses que, según iProfesional, superan 4% mensual en pesos y 2% mensual en dólares (bases mensuales). Evaluar consolidación solo si el nuevo préstamo tiene CFT menor y plazo que permita respirar; en caso contrario, consolidar puede empeorar el costo total.
¿Cómo ordenar las deudas sin quemar los ahorros?
Hay que medir dos cosas: el costo real de la deuda y el costo de oportunidad de usar los ahorros. Intereses de tarjeta superiores al 4% mensual en pesos implican una carga enorme: 4% mensual equivale aproximadamente a 60% anual efectiva (1.04^12-1 ≈ 60%), mientras que 2% mensual en dólares equivale aproximadamente a 27% anual efectiva (1.02^12-1 ≈ 27%) —cálculos a modo ilustrativo con bases mensuales; fuente tasas citadas por iProfesional. Por eso recomendamos no liquidar todos los ahorros para pagar deudas de alto CFT sin antes comparar alternativas: si hay posibilidad de refinanciar a una tasa menor y formalizar ingresos para conseguirla, esa suele ser preferible. Mantener una porción del ahorro en dólares y en instrumentos indexados reduce el riesgo de perder poder adquisitivo mientras se negocia la reestructuración. Evitar tomar nuevos créditos con CFT alto solo para cerrar otra deuda salvo que la operación claramente reduzca el costo total y mejore la cuota.
Recomendaciones prácticas y prioridades inmediatas
Acciones concretas que recomendamos: 1) presupuestar y cortar gastos no esenciales inmediatamente; 2) listar deudas y ordenar por tasa (priorizar las de mayor CFT) y por riesgo de judicialización; 3) dejar de usar la tarjeta para financiar consumo y pagar más que el mínimo cuando sea posible; 4) llamar al banco o financiera antes de faltar al pago: pedir refinanciación, cuotas fijas o período de gracia; 5) formalizar ingresos y documentación —las entidades tienden a ofrecer mejores condiciones con comprobantes formales. Mantenemos la postura previa: conservar parte del ahorro en dólares y en instrumentos indexados, y evitar créditos con CFT muy altos. Si la situación es compleja, buscar asesoría financiera fee-only y evitar soluciones rápidas que prometen baja de deuda sin explicar el costo real. En un contexto donde la mora alcanza niveles inéditos, la gestión activa y temprana es la única forma de evitar que la deuda se vuelva una losa permanente.
Fuentes: informe del Banco Central (datos de mora bancaría, diciembre), relevamiento de consultoras citado por iProfesional (mora total cerca de 25%), LCG e iProfesional (uso del pago mínimo y tasas de tarjeta).