El primer pago que deberán afrontar los monotributistas tras la recategorización de febrero de 2026 vence el 20 de febrero, con los montos ya actualizados por la variación del Índice de Precios al Consumidor. (Fuente: ARCA)

¿Qué cambió en números?

ARCA actualizó topes y cuotas que entraron en vigencia en los primeros días de febrero y se mantendrán hasta julio de 2026. El tope de la categoría A pasó a $10.277.988,13 de facturación anual, mientras que la categoría K subió a $108.357.084,05 por año. (Fuente: ARCA)

En términos de cuotas mensuales totales (impuesto integrado + aportes jubilatorios al SIPA + obra social) la escala quedó, entre otros ejemplos, así: categoría A $42.386,74; categoría G $197.108,23; categoría H $447.346,93; categoría I $824.802,26; categoría J $999.007,65; categoría K (locaciones y servicios) $1.381.687,90 mensuales. Estos importes aplican para cerca de 3,5 millones de monotributistas que entran en el régimen. (Fuente: ARCA)

Para quienes venden cosas muebles, la categoría A también figura en $42.386,74 y la K en $600.879,51, según el cuadro oficial. (Fuente: ARCA)

Por qué subieron y cuánto durará el cambio

Las subas se aplicaron “en línea con la variación del IPC” acumulado del último semestre, por lo que son ajustes de magnitud inflacionaria y no revalorizaciones discrecionales. Las escalas regirán por el semestre febrero–julio de 2026, con la próxima recategorización posterior a ese período. (Fuente: ARCA)

Esta periodicidad semestral es relevante: implica que el nuevo cuadro será la referencia para seis meses, por lo que conviene planificar flujos y pagos en función de esos siete meses de gasto fiscal (efeective cash out por mes).

A quién afecta más

Los aumentos impactan de lleno en autónomos y pequeños prestadores cuyo ingreso neto quedó en categorías altas: las cuotas por encima de $100.000 aparecen desde la categoría E, y en las categorías superiores implican saltos que pueden tensionar la caja mensual de quienes cobran por servicios. (Fuente: ARCA)

Para muchos, la diferencia entre la cuota anterior y la nueva será la diferencia entre cubrir gastos corrientes o tener que reordenar pagos. Además, la actualización automática (si no se recategorizó) puede dejar a algunos en una categoría que ya no refleja su realidad, con riesgo de multas si la AFIP/ARCA detecta inconsistencia.

Qué conviene hacer: opciones prácticas

  1. Verificar y actualizar la situación fiscal ahora: quienes cambiaron ingresos, alquileres, superficie o consumo energético deben ingresar con clave fiscal y actualizar la categoría; si no lo hacen, el sistema considera que no hubo modificaciones. Esto evita multas y ajustes posteriores. (Fuente: ARCA)

  2. Planificar el pago del 20 de febrero: usar canales formales (pago electrónico, débito automático) para evitar errores y conservar comprobantes digitales. La registración y el uso de comprobantes es la defensa ante reclamos y sanciones.

  3. Calcular el costo de oportunidad: si se dispone de efectivo en pesos, conviene comparar la alternativa de mantener liquidez versus adelantar pagos. Dado el contexto inflacionario, adelantar puede tener sentido operativo (evitar mora), pero desde el punto de vista financiero hay que comparar el rendimiento real de la colocación en pesos frente a la pérdida por inflación.

  4. Consultar al contador si la nueva escala deja dudas: para quienes están en el límite entre categorías conviene una revisión rápida para evitar recategorizaciones erróneas o sanciones.

Cierre práctico y posición editorial

Vemos con claridad que, ante una actualización masiva y semestral como esta, la prioridad es la planificación y el uso de canales formales: actualizar la categoría vía clave fiscal, pagar con medios electrónicos y conservar comprobantes digitales. El riesgo real no es solo la suba del monto, sino quedar mal categorizado y exponerse a multas o intereses. Para quien puede, conviene revisar la alternativa entre adelantar pagos o conservar liquidez, siempre midiendo el costo de oportunidad frente a la inflación.

Fuentes consultadas: ARCA (cuadro oficial de escalas y cuotas, febrero 2026).