Banco Macro, BBVA y Santander publicaron vacantes en LinkedIn para áreas tecnológicas, comerciales y de riesgo que se ofrecen en ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Villa María y provincias como Misiones y Tierra del Fuego, y que pagan un básico bancario que tras la última paritaria quedó en $2.187.023,79 para la categoría inicial (Asociación Bancaria, según iProfesional).

¿Qué perfiles buscan y en qué lugares del país?

Las búsquedas que difundieron las entidades combinan puestos como oficial de negocios, oficial de banca empresa, data specialist, credit risk analyst y roles de gestión y campañas, con modalidades presenciales e híbridas en sedes de capitales provinciales y localidades del interior (iProfesional). Vemos vacantes en Buenos Aires, Córdoba, Villa María, Jardín América (Misiones), Río Grande (Tierra del Fuego) y San Luis, lo que sugiere una estrategia de diversificación territorial del empleo en el sector financiero (iProfesional). Este mapa de ofertas implica demanda por perfiles analíticos y tecnológicos, no solo por personal de ventanilla, con potencial para mejorar la calidad del empleo bancario en provincias que padecen mayor pérdida de puestos por cierres de sucursales.

¿Cómo impacta esto en el mercado laboral argentino?

La oferta de puestos especializados puede elevar salarios efectivos en segmentos con mayor capital humano, pero convive con un proceso de achique y cierre de oficinas que también registra despidos y reubicaciones, según la propia cobertura sectorial (iProfesional). En este contexto, la paritaria bancaria corrigió salarios por la inflación de febrero del 2,9% y acumuló 5,9% en los dos primeros meses del año, lo que llevó el básico de ingreso a $2.187.023,79 y el concepto ‘Día Bancario’ a $1.949.656,06 para la primera categoría (Asociación Bancaria, según iProfesional). Así, las altas de perfiles técnicos pueden mejorar la empleabilidad de especialistas, pero no reemplazan la pérdida de trabajo masivo en áreas comerciales físicas; además, la concentración de puestos cualificados plantea el desafío de equidad territorial y de género en el acceso a oportunidades.

¿Qué implicaciones tiene para los salarios, la distribución y la política pública?

Desde nuestra perspectiva, celebramos que haya demanda por empleo formal y por perfiles que aumentan la productividad, pero advertimos que ofrecer plazas en determinados nichos no justifica ajustes que recorten derechos o sustenten consolidación fiscal a costa de jubilaciones y salarios. Reiteramos que el salario es demanda agregada: sostener el poder adquisitivo importa para la actividad económica, y por eso rechazamos que la consolidación se financie con recortes previsionales o salariales, postura que mantenemos en notas previas sobre ANSES y jubilados. Además, proponemos políticas activas: incentivos a la formación tecnológica, programas de reconversión para trabajadores de sucursales cerradas y cláusulas de transparencia en nuevas contrataciones, junto con fiscalidades progresivas que eviten trasladar el costo del ajuste a los asalariados y a los sectores más vulnerables.

En síntesis, las búsquedas de Macro, BBVA y Santander son una señal positiva de demanda por perfiles calificados y de aperturas regionales, pero su impacto neto en empleo y distribución dependerá de políticas públicas que protejan el salario, promuevan la reconversión laboral y regulen procesos de reestructuración para que la innovación financiera no se traduzca en mayor precariedad ni en recortes a jubilados y asalariados (iProfesional; Asociación Bancaria).