El INDEC dará a conocer hoy la pobreza del segundo semestre de 2025, un dato clave después de que la UTDT proyectara el año en torno al 30% y advirtiera que el cuarto trimestre (32,5%) fue más adverso que el tercero (28,7%) según el economista Martín González Rozada de la UTDT. Este informe no es sólo una cifra estadística: mide cuánto costea la población la Canasta Básica Total y nos dice si las mejoras recientes se consolidan o se deshacen.
¿Qué dicen los números?
Según el INDEC, en la primera mitad de 2025 la pobreza fue del 31,6% (primer semestre 2025, INDEC), una mejora de 6,5 puntos respecto al semestre anterior, mientras que la UTDT estimó que la pobreza anual cerraría cerca del 30% con una composición trimestral de 28,7% en el tercer trimestre y 32,5% en el cuarto (UTDT, González Rozada). Además, el INDEC reportó que el desempleo subió a 7,5% al cierre de 2025, desde 6,4% antes (INDEC). Estas cifras muestran que la aparente mejora del primer semestre no fue homogénea: la segunda parte del año registró tensiones que ponen en duda la continuidad de la baja.
¿Cómo impacta esto en el bolsillo y en el empleo?
Desde septiembre la inflación se recalienta y se mantuvo por encima del 2% mensual, con las canastas básicas incluso registrando variaciones superiores, y en ese marco los salarios reales de los trabajadores formales perdieron 2,5% en el último cuatrimestre según los reportes citados por los medios y datos oficiales (INDEC). El aumento de precios licua poder de compra y afecta primero a los hogares más vulnerables, explicando parte del repunte de la pobreza en el cuarto trimestre. A la vez, el salto del desempleo a 7,5% implica menores ingresos laborales agregados y menos demanda interna, una combinación que puede frenar la recuperación si no se actúa sobre empleo y salarios (INDEC).
¿Por qué se frenó la baja de la pobreza?
Hay tres causas detectables en los datos: la reacceleración inflacionaria desde septiembre, la pérdida de salario real y la caída de la inversión. Según la nota, la inversión profundizó su caída en febrero y se hundió 11,4% anual, arrastrada por menor compra de equipos importados (según Ámbito). Menos inversión en bienes de capital reduce la capacidad productiva y el empleo futuro, mientras que la inflación erosiona ingresos actuales. Además, la recuperación observada en el primer semestre puede estar explicada parcialmente por efectos transitorios o por comparaciones con un periodo muy adverso, por lo que la lectura temporal es crucial: la UTDT muestra que el cuarto trimestre fue más duro que el tercero, lo que anticipa luces amarillas para 2026 (UTDT, Ámbito).
Qué políticas exigimos: consolidación con protección social y fomento productivo
Apoyamos una agenda de consolidación fiscal, pero no a costa de recortes en jubilaciones ni en salarios, tal como hemos sostenido en notas previas; la evidencia actual muestra que reducir ingresos de los hogares profundiza la recesión y la pobreza. Exigimos medidas progresivas: retenciones móviles o mayor progresividad tributaria destinada a programas sociales y a inversión pública productiva, crédito barato para la industria, y programas de inversión en bienes de capital que detengan la caída del 11,4% de inversión (Ámbito). También es urgente reactivar el empleo formal con incentivos condicionados a la creación de puestos de trabajo de calidad y controles a la fuga de capitales para preservar espacio fiscal. Si no combinamos consolidación con políticas productivas y protección de ingresos, corremos el riesgo de que la baja de pobreza sea frágil y reversible.
En resumen, los números del cierre de 2025 muestran mejoras parciales que conviven con signos negativos en el último trimestre; interpretar correctamente esos contrastes es condición necesaria para no confundir un alivio temporal con una tendencia sostenible (INDEC, UTDT, Ámbito).