El Riesgo País de Argentina subió a 572 puntos básicos el 27 de febrero de 2026, 18 puntos por encima del cierre previo de 554, según datos de Rava Bursátil. La suba coincidió con una caída del S&P Merval del 4,1% en moneda local y una baja promedio del 0,8% en bonos soberanos en dólares durante la jornada, movimientos que el mercado atribuye tanto a un retroceso en Wall Street como a la aparición de nuevos títulos del Tesoro. El Tesoro colocó un Bonar 2027 por USD 250 millones (Infobae), y el Banco Central compró US$ 41 millones en la rueda, aunque las reservas netas cayeron por pagos de deuda según reportes de mercado (Rava/Infobae). Este mix externo-interno elevó la prima por riesgo y borró parte de la recuperación que el índice había mostrado a inicios de año.
¿Qué pasó esta semana con el Riesgo País y por qué importa?
La semana arrancó con el índice en 537 puntos el 23 de febrero y tocó 576 unidades intradiarias el viernes, el nivel más alto desde el 14 de enero, según Rava Bursátil. El movimiento semanal —537 a 572 en cuatro sesiones— es relevante porque refleja tanto factores externos (aversiones a activos de riesgo tras la corrección en Estados Unidos) como presiones locales: la colocación de un nuevo Bonar 2027 por USD 250 millones desplazó demanda de bonos ya existentes, según Infobae, y obligó a los precios a ajustarse. Un Riesgo País en torno a 570 puntos encarece el financiamiento: cada 100 puntos básicos representan 1 punto porcentual adicional sobre la tasa de los bonos del Tesoro de EE. UU. (JP Morgan EMBI), lo que impacta costos para el sector público y privado.
¿Cómo incide la emisión del Tesoro en la curva y en el tipo de cambio?
La oferta de nuevos títulos actúa como competencia por el cupo de demanda en un mercado todavía sensible; la colocación de USD 250 millones en AO27 tuvo efecto de desplazamiento según operadores (Infobae). Ese fenómeno, combinado con ventas técnicas por la caída global en tecnología, provocó una baja promedio del 0,8% en los bonos en dólares y un descenso del S&P Merval del 4,1% en moneda local (Rava). Desde nuestra perspectiva, emitir en dólares mientras el spread se amplía es costoso: eleva los vencimientos futuros y puede requerir más reservas para sostener la confianza si vuelve a activarse la presión sobre el tipo de cambio. Además, las compras del BCRA —US$ 41 millones reportados en la rueda— deben transparentarse para descartar que la acumulación de reservas esté funcionando como financiamiento encubierto del Tesoro.
Qué implica esto para la política económica y qué pedimos
Vemos tres implicancias prácticas: primero, un Riesgo País en 572 puntos limita la capacidad de emitir a tasas razonables; segundo, la simultaneidad de colocaciones en dólares y compras de reservas plantea dudas sobre la interacción entre Tesoro y BCRA; tercero, la volatilidad externa puede dejar abiertos canales de fuga si no hay claridad sobre la estrategia cambiaria. Respaldamos la acumulación de reservas del BCRA solo si no constituye financiamiento encubierto del Tesoro y reclamamos transparencia diaria sobre compras, ventas y stock de reservas (posición previa, 27/2/2026). Si el objetivo es reducir la brecha y estabilizar expectativas, la política debe priorizar: (a) calendario de vencimientos creíble, (b) comunicación clara del BCRA sobre intervenciones, y (c) evitar emitir en dólares cuando el spread compense poco frente al rendimiento de las reservas.
En suma, la foto del viernes —Riesgo País 572 puntos, bonos en baja y S&P Merval con fuerte caída— es el recordatorio de que la Argentina sigue vulnerable a shocks externos y a decisiones internas de liquidez. Mantendremos la misma postura editorial: apoyamos la acumulación ordenada de reservas, pero no a costa de convertir al BCRA en caja del Tesoro; sin esa aclaración, la combinación de nuevas emisiones en dólares y compras oficiales puede alimentar nuevamente la brecha y el riesgo-país que tanto daño hacen al costo de financiamiento del país.