El Gobierno dejó caer escudos comerciales clave: hoy hay 75 medidas antidumping vigentes y cerca de la mitad vence en 2026, de acuerdo a la Comisión Nacional de Comercio Exterior y a un reportaje de PERFIL.
El desarme legal y su ritmo
Desde enero de 2025 la Secretaría de Comercio cambió las reglas: las medidas pasaron de durar cinco a tres años y se limitó la renovación ilimitada, según la normativa citada por PERFIL. Esa decisión altera la arquitectura de protección que durante décadas permitió a sectores estratégicos sostener producción local. Históricamente existen 445 investigaciones de dumping, pero hoy solo quedan 75 barreras vigentes, según datos de la CNCE reportados por PERFIL; además, en lo que va del año se abrieron apenas dos causas nuevas. El inmediato efecto es una mayor incertidumbre legal y una presión para que las empresas aceleren trámites técnicos de prórroga. Cuando la protección se convierte en variable política, las decisiones quedan sujetas a coyunturas y a choques entre grandes actores económicos y el Ejecutivo, como mostró la retirada del arancel del 28% sobre hojas de aluminio solicitadas por Aluar.
¿Cómo afecta esto al empleo y los salarios?
Vemos que el desarme no es abstracto: tiene nombres y apellidos. Un ejemplo puntual es Aires del Sur, donde 140 trabajadores no cobran salarios desde diciembre tras un parate de verano, según denuncias gremiales citadas por PERFIL. Al mismo tiempo, las ventas de electrodomésticos crecieron más de 36% en 2025 respecto a 2024, según el INDEC, pero el 90% de los microondas que se venden son de origen asiático, según el reportaje. Eso explica la paradoja: mayor volumen de mercado pero menor producción local y pérdida de empleo formal. Además, las importaciones de autopartes desde China aumentaron más del 80% en el último año, según el texto periodístico, presionando a una cadena que emplea mano de obra calificada. Por eso defendemos consolidar salarios y proteger empleo industrial: un mercado interno deprimido por pérdida de puestos reduce la demanda y erosiona la capacidad de recuperación productiva.
¿Qué vía técnica tienen las empresas hoy?
Con el debilitamiento del régimen antidumping, los departamentos de comercio exterior buscan alternativas administrativas: imponer valores criterio para detectar subfacturación y frenar giros a precios artificialmente bajos, según fuentes fabriles citadas por PERFIL. Es una herramienta útil pero limitada: requiere capacidad técnica, transparencia en Aduana y voluntad política para aplicarla de modo consistente. Además, la vía judicial y administrativa es lenta y enfrenta trabas burocráticas; ejecutivos relatan que los expedientes se ralentizan y que la decisión última depende del Ejecutivo nacional. Frente a productores que admiten “que China gana por precio y escala”, la sola defensa legal no es suficiente. Hacen falta instrumentos complementarios: crédito a tasa real baja, compras públicas orientadas a proveedores locales, y programas de innovación que mejoren calidad y productividad, no solo barreras aduaneras.
Una agenda mínima para no perder capacidades productivas
No se trata de cerrar el país; se trata de administrar la apertura para que no destruya empleo y salarios. Proponemos combinar: 1) protección selectiva temporal en sectores con encadenamientos productivos relevantes; 2) incorporar sumas fijas al básico salarial y reformular adicionales, como el presentismo, para consolidar salarios sin licuar consumo — una política que ya sostenemos; 3) crédito y subsidios a la reconversión tecnológica; 4) uso estratégico de compras públicas para sostener demanda; 5) control de atajos aduaneros y fortalecimiento de valores criterio. Los números importan: hay 445 investigaciones históricas versus 75 barreras actuales (CNCE/PERFIL), y esa erosión no es inocua para la formalización laboral. Si no actuamos, perderemos no solo empleos sino capacidades productivas que llevan décadas formándose. Observamos que cualquier apertura debe acompañarse de políticas proactivas para que la competitividad se construya con inversión y salarios dignos, no con desmonte proteccional que deja a la industria sin escudos.