El Bitcoin cae por aversión al riesgo tras la escalada en Medio Oriente
Bitcoin llegó a retroceder 3,8% hasta cerca de u$s63.000 en un episodio de riesgo global; el movimiento revela que las criptomonedas siguen comportándose como activos de riesgo.
Por qué cayó el bitcoin
La caída del bitcoin fue un evento de riesgo global con detonante geopolítico. Según la nota del 1/3/2026, las ventas se aceleraron tras explosiones en Teherán y el anuncio de una ofensiva militar, lo que llevó a inversores a buscar liquidez inmediata. Ethereum, el segundo token por capitalización, retrocedió cerca del 4,5% en la misma sesión (fuente: nota del 1/3/2026). Además, desde su máximo histórico alcanzado en los últimos meses, el bitcoin acumula una pérdida cercana al 50%, un dato que muestra que la corrección tiene raíces estructurales y no solo un shock puntual (fuente: nota del 1/3/2026). Las liquidaciones automáticas en mercados apalancados, documentadas por CryptoQuant, actuaron como un amplificador: cuando se perforan niveles técnicos, se disparan ventas forzadas que profundizan la baja.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
Para los inversores y ahorristas locales el mensaje es claro: las criptomonedas siguen comportándose como activos de riesgo y no como refugio en crisis. En un país con mercados domésticos ya tensionados por brechas y controles cambiarios, episodios de este tipo deprimen el apetito por posiciones de mayor volatilidad. Si el retiro de liquidez global se mantiene, puede golpear también a activos argentinos que se financiaron con carry o apetito por riesgo internacional. No hay un número único para cuantificar ese efecto doméstico en esta nota; sin embargo, la evidencia internacional —caídas de 3,8% en bitcoin y 4,5% en ether el 1/3/2026— indica que los episodios geopolíticos tienden a truncar flujos de corto plazo hacia activos alternativos (fuente: nota del 1/3/2026).
Qué nos deja: liquidez, carry y reservas
Este episodio confirma dos lecciones prácticas. Primero, el llamado refugio cripto es, en la práctica, frágil: en crisis abruptas actúa como activo de riesgo. Segundo, la existencia de carry trades y posiciones apalancadas hace al mercado más susceptible a ventas forzadas, lo que convierte las ganancias rápidas en riesgos sistémicos cuando la liquidez se seca. Para la política doméstica esto tiene implicancias: la acumulación de reservas por parte del BCRA puede ayudar a proveer colchón y reducir la transmisión de shocks externos, siempre que no se transforme en financiamiento encubierto del Tesoro. Reiteramos nuestra postura: respaldamos la acumulación de reservas del BCRA solo si no constituye financiamiento encubierto del Tesoro y exigimos transparencia sobre compras y emisiones (posiciones previas 27-28/02/2026). La transparencia y la separación entre macroprudencial y financiamiento fiscal son centrales para evitar que episodios globales agraven las brechas y la volatilidad local.